Dolmen de Sorginetxe – Ficha

Lugares sagrados y espacios de culto

0080 Dolmen de Sorginetxe - Álava

Descubre el enigmático Dolmen de Sorginetxe, un monumento megalítico situado en Álava que evoca la rica tradición oral de la región. Conocido como «la casa de la bruja», este fascinante sitio ha sido históricamente considerado un punto de encuentro para las sorginak, las brujas de la mitología vasca, quienes se reunían para celebrar sus akelarres. Este dolmen no solo es un lugar de culto funerario, sino también un espacio donde se entrelazan ritos ancestrales y creencias populares. La atmósfera mística que rodea a Sorginetxe invita a los visitantes a explorar las fuerzas telúricas y los espíritus que, según la leyenda, aún habitan en este lugar sagrado. Ven y sumérgete en la historia y el misterio que envuelven a este monumento, donde cada piedra cuenta una historia y cada sombra susurra secretos del pasado.

Ruta hacia el Dolmen de Sorginetxe (La Morada de las Brujas)

Este dolmen se levanta solitario entre campos de cultivo, con la imponente Sierra de Entzia como telón de fondo.

  • Desde Vitoria-Gasteiz: Toma la A-1 en dirección a Pamplona/Donostia. Toma la salida hacia Agurain/Salvatierra. Una vez en el pueblo, busca la carretera A-2128 en dirección al Puerto de Opakua.
  • Desde Agurain: Tras unos 2,5 km por la A-2128, encontrarás un cruce a la derecha que indica Arrizala. Al entrar en el pueblo, gira a la derecha hacia la iglesia y sigue una pista asfaltada de unos 600 metros que te llevará directamente al aparcamiento del dolmen. El trayecto total desde Vitoria es de apenas 25-30 minutos.
  • El acceso final: El acceso es libre y el coche se puede dejar a escasos metros del monumento, lo que lo hace ideal para visitarlo en cualquier momento del día.

Notas de ruta y ruecas mágicas

  • La Leyenda de las Sorginak: Según la tradición oral recogida por el antropólogo Joxemiel Barandiaran, este dolmen no fue construido por hombres, sino por brujas (sorginak). Se dice que trajeron las enormes piedras calizas desde el monte Arrigorrista, transportándolas de noche sobre las puntas de sus ruecas mientras hilaban.
  • Un Esqueleto Milenario: Lo que vemos hoy es la cámara funeraria «desnuda». En su origen (alrededor del 2500 a.C.), estas losas estaban cubiertas por un túmulo de tierra y piedras. Al desaparecer el túmulo con los siglos, ha quedado a la vista una estructura de una ligereza y equilibrio asombrosos, con una altura de unos 2,3 metros.
  • El Reposo de los Pastores: Las excavaciones del siglo XIX hallaron restos óseos y puntas de flecha de sílex, confirmando que fue un lugar de enterramiento colectivo para las comunidades de pastores y ganaderos que habitaban este valle en el Neolítico.
  • La Ventana del Sol: Si te fijas en la losa de la pared oeste, presenta una forma que algunos estudiosos consideran labrada a propósito. Ver cómo la luz del atardecer incide sobre el granito rosa y caliza blanca del monumento es una experiencia que justifica el viaje.
  • Logística de explorador: Es un sitio muy expuesto al viento de la Llanada, así que lleva algo de abrigo incluso en días claros. Tras la visita, es casi obligatorio pasear por el casco histórico de Agurain, con sus calles medievales y sus iglesias-fortaleza, para rematar la jornada.
  • Consejo de explorador: Si quieres completar el círculo megalítico, a pocos kilómetros se encuentra el Dolmen de Aitzkomendi, en Eguílaz. Fue el primero en ser descubierto en España (1831) y es mucho más voluminoso, ofreciendo el contraste perfecto a la elegancia estilizada de Sorginetxe.

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