Lugares históricos con leyendas y mitos
- Vizcaya
- 43.21611719658369, -3.105843058638946
- ZONA NORTE ⛤ MAPA IBERIA MÁGICA

Descubre el enigmático Palacio de los Amezaga, una majestuosa mansión barroca del siglo XVIII, también conocido como el Palacio de las Brujas. Este fascinante edificio, aunque inacabado, es un testimonio de la ambición del Marqués de Riscal, su promotor, cuya trágica muerte dio origen a una serie de leyendas sobre maldiciones que han rodeado a la propiedad. Actualmente, el palacio se presenta como una ruina privada, despojada de techo y abrazada por la vegetación, creando una atmósfera fantasmal que atrae a los amantes de lo sobrenatural y la historia. A lo largo de los años, varios intentos de finalizar la obra han estado marcados por muertes súbitas y accidentes extraños, lo que añade un aire de misterio y peligro a este lugar cautivador. Visitar el Palacio de los Amezaga es sumergirse en un relato donde la belleza arquitectónica se entrelaza con el misterio y la tragedia, convirtiéndolo en un destino imperdible para quienes buscan explorar los secretos del pasado.
Ruta hacia el Palacio de los Amezaga (La Grandeza Inacabada)
El palacio se encuentra en el barrio de Santxosolo, rodeado de prados y árboles centenarios que intentan ocultar su silueta.
- Desde Bilbao: Toma la carretera BI-636 (Corredor del Cadagua) en dirección a Balmaseda. Toma la salida hacia Gueñes y atraviesa el centro del pueblo. Desde allí, solo tienes que seguir las indicaciones hacia el barrio de Santxosolo.
- Desde Balmaseda: Sigue la BI-636 en sentido inverso hacia Bilbao. Toma la salida de Gueñes y cruza el puente sobre el río Cadagua para buscar la carretera que sube ligeramente hacia el palacio.
Notas de ruta y muros de hiedra
- El Aparcamiento: Al ser un entorno rural y poco masificado, puedes dejar el coche con facilidad en las inmediaciones del palacio o en el propio barrio de Santxosolo. No hay parkings oficiales, pero el respeto por las entradas de las casas vecinas es la regla de oro del rutero.
- El Espejismo Barroco: Al acercarte, lo que más te impactará es la fachada. Verás un imponente edificio de sillería con grandes balcones y escudos heráldicos, pero sin techo. El palacio está «hueco». Pasear por su perímetro te permite observar cómo la naturaleza ha colonizado el interior, creando un contraste fascinante entre la arquitectura nobiliaria y la hiedra.
- La Familia Amezaga: El edificio fue encargado por la familia que ostentaba el cargo de arquitectos de los Sitios Reales. Se dice que el diseño está inspirado en palacios madrileños de la época, lo que explica esa elegancia urbana en un entorno tan puramente vasco.
- La Ermita de Santxosolo: A muy pocos metros del palacio se encuentra la ermita del barrio. Es el complemento perfecto para la visita, formando un conjunto arquitectónico que te hace sentir en una época de mayorazgo y casas solares.
- Parque de las Esculturas (Arenatzarte): Ya que estás en Gueñes, no puedes irte sin visitar el Parque de las Esculturas. Es un jardín botánico con esculturas de vanguardia que dialogan con árboles exóticos. Es el contrapunto moderno a las ruinas barrocas de los Amezaga.
- Consejo de explorador: El palacio es de propiedad privada y su estado de ruina puede ser peligroso en ciertas zonas. Respeta los vallados y las señales; se disfruta mejor desde el exterior, rodeándolo para ver cómo cambian las luces entre sus vanos vacíos. Es el lugar ideal para los amantes de la fotografía urbana y el «decaimiento» con clase.
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