Santuario de la Mare de Déu del Mont – Ficha

Rutas y puntos astrológicos

0149 Santuario de la Mare de Déu del Mont - Girona

Descubre el Santuario de la Mare de Déu del Mont, un enclave mágico situado en una cima aislada de Girona, donde la espiritualidad se entrelaza con un paisaje de belleza inigualable. Este lugar sagrado no solo es un destino habitual para los peregrinos en busca de conexión espiritual, sino que también se erige como un punto estratégico para el astroturismo. Aquí, los visitantes pueden contemplar cielos nocturnos deslumbrantes, convirtiéndose en un verdadero eje del cosmos (axis mundi) que invita a la reflexión y la meditación. Además, el Santuario es conocido por ser un lugar privilegiado para la observación de fenómenos celestes no identificados, lo que lo convierte en un destino fascinante para los amantes de la astronomía y la naturaleza. Ven y experimenta la serenidad y la maravilla que ofrece este lugar único, donde cada estrella parece contar una historia y cada susurro del viento invita a la contemplación.

Ruta hacia la Mare de Déu del Mont (El Balcón del Canigó)

El santuario corona la Sierra del Mont, actuando como frontera natural entre el Empordà y la Garrotxa.

  • Desde Besalú / Figueres: Toma la autovía A-26. Si vienes desde Figueres, coge la salida en dirección a Cabaneis; si vienes desde Besalú, dirígete hacia el Hostal d’en Vilar (Km 50,5). Allí encontrarás el desvío señalizado hacia el santuario.
  • El ascenso final: Te espera una carretera de montaña de unos 19 km que zigzaguea ganando altura rápidamente. Está totalmente asfaltada pero es estrecha; el paisaje que se abre a cada curva compensa el esfuerzo de la conducción.
  • A pie (Ruta de los Peregrinos): Existen varios senderos históricos desde Beuda o Lladó. Es una subida clásica para los senderistas de la zona (unas 2-3 horas), siguiendo los pasos de los miles de peregrinos que cada año suben en romería desde 26 pueblos distintos.

Notas de ruta y la inspiración de Verdaguer

  • El Refugio del Poeta: Este lugar es célebre porque aquí pasó el verano de 1884 el gran poeta Jacint Verdaguer. En el silencio de su celda (que hoy se puede visitar), terminó de escribir su obra maestra «Canigó». Se dice que al mirar hacia el norte y ver la montaña sagrada de los catalanes desde esta altura, encontró la inspiración definitiva para sus versos.
  • La Leyenda del Pastor y el Toro: Cuenta la leyenda que un pastor observó a un toro (o buey) que rascaba con insistencia el suelo en la cima. Al acercarse, descubrió una imagen de la Virgen oculta en una cueva. Intentaron llevarla al monasterio de abajo, pero la imagen siempre volvía milagrosamente a la cumbre, indicando que quería que su templo estuviera en lo más alto.
  • Sant Llorenç de Sous: Poco antes de llegar a la cima, encontrarás las ruinas del Monasterio de Sant Llorenç de Sous (siglo XI). Vale la pena detenerse; fue el monasterio benedictino que administró el santuario durante siglos y sus restos arqueológicos, recientemente restaurados, ofrecen un aire de «ruina romántica» espectacular bajo la sombra del Mont.
  • Rosa de los Vientos: Una vez en la explanada del santuario, busca el monumento a Verdaguer y la rosa de los vientos. En días claros, la vista alcanza desde las islas Medes en el Mediterráneo hasta los picos nevados del Pirineo central.
  • Logística de explorador: El santuario cuenta con una hospedería y restaurante donde se sirve comida tradicional de montaña (ideal para probar los platos de caza o embutidos de la Garrotxa). Es recomendable consultar si el restaurante está abierto si vas entre semana en temporada baja.
  • Consejo de explorador: Sube por la tarde para ver el atardecer. Ver cómo las luces de las ciudades de la llanura del Empordà empiezan a parpadear mientras el sol se oculta tras los Pirineos es una de las experiencias visuales más potentes de Cataluña.

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Dólmenes de Valencia de Alcántara – Ficha

Sitios de energía y geomancia

0187 Dólmenes de Valencia de Alcántara - Cáceres

Los Dólmenes de Valencia de Alcántara, Cáceres, son un conjunto de más de 40 monumentos megalíticos de granito construidos hace unos 5000-6000 años, siendo una de las concentraciones más importantes de Europa. Estos impresionantes vestigios del pasado ofrecen a los visitantes la oportunidad de contemplar el espectacular cielo estrellado y practicar la «arqueoastronomía», una disciplina que estudia la relación entre estos sitios arqueológicos y los fenómenos astronómicos. Uno de los dólmenes más destacados, «El Mellizo», está orientado específicamente hacia el amanecer del 1 de noviembre, día del Samaín, lo que demuestra el profundo conocimiento astronómico de sus constructores. Estos sitios megalíticos son verdaderas joyas de la historia y la cultura, que invitan a los visitantes a sumergirse en el fascinante mundo de nuestros antepasados.

Ruta hacia los Dólmenes (El Paisaje Megalítico)

Debido a la gran cantidad de dólmenes y su dispersión, se han diseñado cinco rutas principales que parten desde Valencia de Alcántara o sus alquerías (pedanías).

  • Desde Cáceres capital: Toma la carretera N-521 en dirección a Portugal. Valencia de Alcántara se encuentra a unos 90 km (1 hora y 10 minutos aprox.).
  • El acceso final: El punto de inicio más popular es la pedanía de La Aceña de la Borrega, donde se encuentran algunos de los dólmenes mejor conservados.
  • Las 5 Rutas principales:
    1. Ruta de Los Mellizos: Es la más visitada. Incluye el dolmen «El Mellizo» (Anta de la Marquesa), uno de los más bellos y representativos de la zona.
    2. Ruta de Tapias: Recorre la zona de las Huertas de las Monjas y permite ver dólmenes como el de «Tapada de Anta».
    3. Ruta de las Lanchas: Ideal para observar el uso de la piedra local en las construcciones.
    4. Ruta de Huertas de las Monjas.
    5. Ruta de Zafra.

Notas de ruta y Gigantes de Piedra

  • El Dolmen del Mellizo: Es la joya de la corona. Conserva casi íntegra su cámara y la losa de cubierta. Su ubicación en lo alto de una loma ofrece una vista estratégica de la dehesa. En las excavaciones se encontraron ajuares con puntas de flecha y fragmentos de cerámica que hoy nos ayudan a entender cómo honraban a sus muertos en el Neolítico.
  • Acceso y Horarios: La visita a los dólmenes es libre y gratuita durante todo el año. Al estar situados en fincas dehesadas y senderos públicos, puedes recorrerlos a tu ritmo. Se recomienda pasar primero por la Oficina de Turismo de Valencia de Alcántara (en la Plaza de la Constitución) para recoger mapas detallados, ya que la señalización en campo puede ser confusa en algunos puntos.
  • Frontera e Historia: Estás en una zona de «Rayanos». Muchos de estos dólmenes tienen sus «hermanos» justo al otro lado de la frontera con Portugal, en Marvão y Castelo de Vide, formando un conjunto transfronterizo único.
  • Gastronomía de la Raya: Tras caminar entre gigantes de piedra, Valencia de Alcántara te ofrece una gastronomía con personalidad propia, influenciada por la cercanía de Portugal y la tradición pastoril. Te animo a probar el buche extremeño, un embutido contundente típico de la zona que se sirve con coles y arroz. También son imprescindibles el frite de cabrito o cordero, la cachuela (un paté de hígado y manteca con pimentón) y, para el postre, las mormenteras (un dulce de origen árabe con miel y almendras). No te olvides de catar los quesos locales y el aceite de oliva de la zona, que son el orgullo de los agricultores de la Raya.
  • Consejo de explorador: Lleva calzado de senderismo cómodo y agua abundante, ya que caminarás por senderos de tierra y roca. La mejor época es la primavera (por el estallido de flores en la dehesa) o el invierno, cuando la luz baja del sol resalta las texturas del granito antiguo. Si puedes, quédate a ver el atardecer desde el Dolmen del Mellizo; el silencio y la luz dorada te harán sentir que has retrocedido milenios en el tiempo.

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