Santa Comba de Bande - cabecera artículo en Iberia Mágica

Santa Comba de Bande

  • Texto: Cristina  Mª Menéndez Maldonado
  • Fotos: Gerson A. de Sousa Oliveira

Galicia, siempre mágica, nunca deja de sorprender

La provincia gallega de Orense, desconocida para muchos, atesora construcciones de enorme valor arquitectónico que han resistido el paso de los siglos y aún asombran por la belleza serena de sus piedras y la persistencia de sus energías telúricas. El santuario de Santa Comba de Bande, en la comarca de A Baixa Limia y a orillas del río Limia, es uno de esos tesoros. Considerada por numerosos expertos como la iglesia más antigua de Galicia, algunos la datan en el siglo VII. Fue declarada Monumento Nacional en 1921.

El topónimo Bande podría derivar de Bandua, divinidad venerada por galaicos y lusitanos, cuyo culto se extendió desde Gallaecia hasta Lusitania junto a otras deidades como Cosus o Nabia. En Santa Comba existió un ara consagrada a Bandua, hoy desaparecida. Por su parte, “Comba” procede del latín Columba (paloma), símbolo de paz y relacionado también con antiguas creencias paganas.

Desde hace más de veinte años, María Isabel Alonso, vecina del lugar, se encarga sin ayudas de cuidar esta joya arquitectónica, referencia cultural y turística de Bande. Resulta sorprendente que un monumento de tal relevancia carezca de servicios estables de atención o guías turísticos. Mientras ella mantiene limpio el entorno con dedicación admirable, la humedad amenaza las pinturas y estructuras interiores, evidenciando una preocupante falta de conservación institucional que afecta con demasiada frecuencia al patrimonio histórico.

Santa Comba

Santa Comba posee planta de cruz griega, cabecera y pórtico con varias estancias. El edificio mide 18 metros de largo por casi 12 de ancho y conserva gran parte de su fábrica original. Cuenta con dos accesos: uno en el brazo sur del crucero y otro en el pórtico occidental, que actúa como entrada principal y fue reformado en el siglo XVII respetando la armonía del conjunto. A ambos lados del pórtico existieron pequeñas capillas destinadas probablemente a refugio de peregrinos. Una espadaña de dos vanos, añadida en el siglo XIX, corona la fachada.

Construida con grandes sillares de granito, Santa Comba de Bande está considerada una iglesia de tipo monacal. Fue un pequeño monasterio habitado por monjes que ofrecían atención espiritual y cobijo a los viajeros. Las antiguas celdas adosadas al templo desaparecieron y todavía generan debate sobre las distintas fases constructivas del conjunto. En el interior destacan las bóvedas de medio cañón realizadas con ladrillo y el crucero cubierto por bóveda de arista sobre un cimborrio sostenido por cuatro arcos de herradura.

El santuario fue levantado bajo la advocación de Santa Comba o Santa Colomba, virgen y mártir rodeada de leyendas populares. Según un cartulario del monasterio de Celanova, la iglesia se habría restaurado sobre un templo paleocristiano cuya antigüedad se remontaría aproximadamente al año 675.

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Un lugar fascinante para historiadores y arqueólogos

El doctor en Historia Contemporánea Jesús Manuel García Díaz recuerda que el interés por Santa Comba aparece ya recogido por Fray Benito de la Cueva, archivero del monasterio de Celanova en 1613. Según este cronista, el templo ya existía en el siglo VII y fue asociado al arte visigodo tras las excavaciones y restauraciones realizadas en el siglo XX por Ferrant y Gómez Moreno.

Sin embargo, las investigaciones llevadas a cabo en 2003 por especialistas del CSIC y la Universidad del País Vasco cuestionaron esa cronología. Tras un estudio estratigráfico del edificio, propusieron que la iglesia podría pertenecer a una etapa posterior, cercana a la arquitectura asturiana del siglo IX e influida por corrientes orientales transmitidas por el mundo omeya. Esta controversia convierte a Santa Comba en un lugar aún más fascinante para historiadores y arqueólogos.

La iglesia conserva además un sarcófago de mármol que guardó los restos de San Torcuato, discípulo del apóstol Santiago y obispo de Acci. Sus reliquias llegaron desde Guadix durante la invasión musulmana y posteriormente fueron trasladadas al monasterio de Celanova en el siglo X. Al sarcófago se le atribuyen poderes curativos. La tradición cuenta que algunos devotos raspan la piedra con una concha de vieira y hierven el polvo obtenido para lavarse después la cara, especialmente en casos de dolencias de vista u oído.

En el interior también encontramos un ara romana dedicada a Júpiter reutilizada como altar y un miliario romano que sirve de base a la pila bautismal. Pero lo que más impresiona son las pinturas murales del ábside, restauradas en 2003 y datadas entre los siglos XV y XVI. En ellas aparecen el arcángel San Gabriel, la Virgen María con un libro y la paloma símbolo del Espíritu Santo representando la Anunciación. Sobre la ventana del ábside figura San Martín Obispo y, en el techo, una representación de la Trinidad rodeada de estrellas, sol y luna.

Junto a Santa Comba existe una pequeña fuente conocida como “la fuente de los enamorados”. La tradición asegura que las parejas que beben de sus aguas fortalecen su amor.

Santa Comba comparte protagonismo con otros enclaves excepcionales de la provincia ourensana, como el monasterio de San Salvador de Celanova, donde se encuentra la capilla mozárabe de San Miguel, construida en el año 937 y orientada a los equinoccios, o el yacimiento romano de Aquis Querquennis. También destaca Castromao, antigua tierra de los Coelerni, que cada año revive su pasado en la conocida fiesta castrexa.

Orense, provincia de paso para muchos viajeros camino de las costas gallegas, guarda joyas históricas y arquitectónicas todavía poco conocidas. Galicia, siempre mágica, nunca deja de sorprender.

Cristina M.ª Menéndez Maldonado es periodista, guionista, escritora y locutora. Su experiencia abarca reportajes de investigación sobre ciencia, arquitectura, lugares mágicos desde hace más de 10 años. Es guionista y directora del premiado cortometraje "Desde el silencio", actualmente también colabora con Iberia Mágica.

Castro de Viladonga – Ficha

Sitios de energía y geomancia

0104 Castro de Viladonga - Lugo

Descubre la fascinante historia del Castro de Viladonga, un poblado fortificado ubicado en Lugo que ha sido testigo de la vida humana desde la época romana, abarcando desde el siglo II a.C. hasta el V d.C. Este sitio arqueológico no solo es un testimonio del ingenio constructivo de sus habitantes, sino que también se erige como un lugar ideal para la práctica de la radiestesia. Los asentamientos como el de Viladonga se construían estratégicamente sobre nudos de energía telúrica, lo que favorecía la salud y el bienestar espiritual de la comunidad. Además, la existencia de estructuras que algunos investigadores sugieren podrían haber sido utilizadas para ceremonias añade un aire de misterio y reverencia a este lugar. Visitar el Castro de Viladonga es sumergirse en un viaje a través del tiempo, donde la historia, la espiritualidad y la naturaleza se entrelazan en un entorno único que invita a la reflexión y la conexión con energías ancestrales.

Ruta hacia el Castro de Viladonga (La Fortaleza del Horizonte Lucense)

El castro se asienta sobre una colina que domina la llanura de la Terra Chá, un emplazamiento estratégico que permitía controlar las vías de comunicación hacia la capital, Lucus Augusti (Lugo).

  • Desde Lugo capital: Es una ruta corta y directa. Toma la carretera N-640 en dirección a Meira/Ribadeo. Tras recorrer unos 23 kilómetros, verás perfectamente señalizado el desvío hacia el castro a mano izquierda.
  • Desde la Autovía del Cantábrico (A-8): Si vienes por la costa, toma la salida hacia la A-64 en dirección a Meira y luego continúa por la N-640 hacia Lugo hasta encontrar las indicaciones de Viladonga.
  • Desde Santiago de Compostela: Toma la A-54 hacia Lugo y, una vez allí, enlaza con la N-640.

Notas de ruta y murallas infinitas

  • El Aparcamiento: Al llegar al sitio arqueológico, encontrarás una amplia zona de aparcamiento gratuito justo al lado del Museo del Castro de Viladonga. Es un espacio cómodo que te permite dejar el coche a pie de los yacimientos.
  • El Sistema Defensivo: Antes de entrar en la «croa» (la parte alta o central), tómate un momento para observar las murallas y los fosos. Viladonga cuenta con varios anillos defensivos que impresionan por su altura. Caminar por la cresta de la muralla principal te da una perspectiva privilegiada de cómo estaba organizado el poblado.
  • La Croa y las Viviendas: En el recinto central verás una densidad de construcciones fascinante. A diferencia de los castros más antiguos, aquí las casas son más complejas, con patios y estructuras que denotan la influencia romana. Fíjate en los muros de mampostería de pizarra, típicos de esta zona de Lugo.
  • El Museo del Castro: Es una parada obligatoria y gratuita. En su interior se exponen las piezas halladas durante las excavaciones: desde joyas de oro y plata (torques) hasta monedas romanas, piezas de cerámica y aperos de labranza. Es el lugar perfecto para ponerle «cara» a los habitantes que vivieron entre estos muros hace 1.800 años.
  • Vistas de la Terra Chá: Desde lo alto del castro, la vista de la llanura lucense es infinita. En los días de bruma, el castro parece flotar sobre un mar blanco, dándole un aire de misterio que te transporta directamente a la antigüedad.
  • Logística de explorador: El acceso al castro es libre y gratuito. Es un sitio muy cómodo de visitar, con senderos bien marcados y paneles que explican cada zona.
  • Consejo de explorador: Ya que estás en la Terra Chá, aprovecha para degustar el famoso Queso de San Simón da Costa, con su característica forma de pera y su toque ahumado. Es el combustible ideal para seguir la ruta por las tierras del interior de Galicia.

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Castro de Baroña – Ficha

Sitios de energía y geomancia

0103 Castro de Baroña - La Coruña

Descubre la magia y el misterio del Castro de Baroña, un emblemático poblado fortificado de la Edad de Hierro situado en una impresionante península rocosa en La Coruña. Este sitio histórico no solo es un testimonio de la vida de nuestros antepasados, sino que también podría haber sido un lugar sagrado o de culto, gracias a su estratégica ubicación y su posible conexión con los enigmáticos petroglifos solares del cercano Monte Gurita. Los visitantes han reportado fenómenos inexplicables y luces misteriosas que iluminan la noche, sugiriendo que el Castro de Baroña alberga energías ancestrales que invitan a la reflexión y al asombro. Ven y sumérgete en la historia, la cultura y el misticismo de este lugar único, donde cada piedra cuenta una historia y cada sombra guarda un secreto.

Ruta hacia el Castro de Baroña (El Centinela del Atlántico)

El castro se ubica en la parroquia de Baroña, en la ría de Muros y Noia, un entorno donde el granito golpeado por el salitre crea un paisaje salvaje y magnético.

  • Desde Santiago de Compostela: Toma la autovía AG-56 en dirección a Noia. Una vez allí, cruza el impresionante puente sobre la ría y conecta con la carretera AC-550 en dirección a Porto do Son y Ribeira. Tras pasar el núcleo de Porto do Son, continúa unos 4 kilómetros hasta ver las señales del castro.
  • Desde A Coruña: Tienes la opción de ir por la AP-9 hacia Santiago y seguir la ruta anterior, o bajar por la costa si buscas una ruta más lenta y escénica.
  • El último tramo: El coche se queda en la carretera principal. Desde allí, sale un sendero peatonal ancho y bien marcado que atraviesa un pinar. Es un paseo de unos 10 minutos (aprox. 600 metros) que, al abrirse, te regala de golpe la vista de la península donde se asienta el castro.

Notas de ruta y hogares de piedra y sal

  • El Aparcamiento: Junto a la carretera AC-550, a la altura del punto de información (una caseta de madera), hay una pequeña zona de aparcamiento. Es gratuita, pero suele llenarse rápido en verano y fines de semana. Si no hay sitio, muchos ruteros aparcan en los márgenes habilitados de la carretera con precaución.
  • El Istmo y la Muralla: Para entrar al poblado cruzarás un estrecho istmo de arena y roca. Allí verás los restos de una doble muralla de piedra que cerraba el paso por tierra. Imagina a los guerreros vigilando desde aquí mientras las olas rompían con fuerza a ambos lados.
  • Las Viviendas Circulares: En el interior se conservan las bases de unas 20 casas de planta circular. La mayoría están construidas directamente sobre la roca madre. Es fascinante ver cómo adaptaron cada muro a las irregularidades del terreno granítico.
  • La Playa de Arealonga: Justo al lado del castro se extiende esta playa salvaje. Es un lugar de arena blanca y aguas cristalinas (pero frías) donde es común ver a gente practicando el nudismo o simplemente disfrutando de la paz del entorno.
  • Centro de Interpretación: En el pueblo de Porto do Son se encuentra el centro de interpretación del castro. Si tienes tiempo, es muy recomendable visitarlo antes para poner en contexto todos los hallazgos arqueológicos, como anzuelos y restos de moluscos, que demuestran que sus habitantes eran, ante todo, marineros.
  • Consejo de explorador: La entrada al castro es libre y gratuita las 24 horas. Mi recomendación absoluta es llegar para ver el atardecer. Ver cómo el sol se hunde en el Atlántico desde lo alto de las rocas del castro, con las siluetas de las casas circulares a tus pies, es una de esas experiencias que te hacen sentir la verdadera magia de Galicia.
  • Precaución: Es un entorno natural y rocoso. Lleva calzado con buen agarre (el granito mojado o con arena resbala) y ten cuidado con el viento, que en esta zona suele soplar con mucha fuerza.

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Castro de Borneiro – Ficha

Sitios de energía y geomancia

0102 Castro de Borneiro - La Coruña

Descubre el fascinante Castro de Borneiro, un impresionante vestigio prerromano ubicado en La Coruña que te transportará a tiempos antiguos. Este sitio arqueológico destaca por sus más de 30 estructuras circulares, que revelan la complejidad de la vida en la Edad del Hierro. Las imponentes murallas defensivas que rodean el castro no solo ofrecen una visión de las técnicas de fortificación de la época, sino que también evocan un sentido de protección y comunidad. Además, la necrópolis asociada al lugar añade una capa de misterio y reverencia, invitando a los visitantes a reflexionar sobre las creencias y rituales de los antiguos habitantes. La rica tradición popular gallega vincula este castro con las mouras, seres mitológicos que enriquecen la narrativa cultural de la región. A pocos pasos se encuentra el Dolmen de Dombate, una construcción neolítica que, junto al castro, forma un conjunto de gran misticismo y atractivo turístico. Ven y explora este enclave histórico que combina arqueología, mitología y belleza natural, y déjate envolver por la magia de Galicia.

Ruta hacia el Castro de Borneiro (La Ciudad de Piedra de Bergantiños)

El castro se encuentra en la comarca de Bergantiños, un territorio donde el verde de los montes se funde con el azul intenso del Atlántico en plena Costa da Morte.

  • Desde A Coruña: Toma la AG-55 (Autopista de la Costa da Morte) en dirección a Carballo/Cee. Sigue por la autovía hasta la salida de Baio. Desde allí, toma la carretera AC-430 y luego la AC-429 en dirección a Laxe. El castro está bien señalizado a mano derecha, antes de llegar al núcleo de Borneiro.
  • Desde Santiago de Compostela: Sigue la CP-0701 hacia Santa Comba y continúa en dirección a Zas y Baio. Una vez en Baio, sigue las indicaciones hacia Cabana de Bergantiños y Laxe.
  • El acceso final: Una vez aparques, hay un sendero arbolado de unos 500 metros que sube suavemente hasta el yacimiento. Es un paseo agradable entre pinos y castaños que te prepara para entrar en otro tiempo.

Notas de ruta y viviendas circulares

  • El Aparcamiento: Hay una zona de aparcamiento habilitada junto a la carretera principal, justo donde comienza el sendero de ascenso. Es un espacio cómodo y gratuito. Allí también encontrarás paneles informativos que te darán las primeras claves sobre lo que vas a ver.
  • La Muralla y el Foso: Al llegar a la cima, lo primero que cruzarás es el sistema defensivo. El castro está rodeado por un foso y una muralla de piedra que protegía a sus habitantes. Fíjate en la entrada monumental; está diseñada para impresionar y canalizar el paso hacia el interior del poblado.
  • El Barrio Intramuros: En el interior verás decenas de estructuras de planta circular y algunas cuadrangulares (estas últimas son más tardías). Las paredes de piedra están tan bien conservadas que es fácil imaginar las techumbres de paja y la vida comunitaria alrededor de los hogares.
  • La Sauna Castreña: Una de las joyas de Borneiro es su edificio termal o «monumento con horno», situado fuera de la muralla principal. Era un lugar ritual de baños de vapor, una tradición muy extendida entre los pueblos del noroeste peninsular.
  • Vistas a la Ría: Desde la parte alta del castro, entre los muros de piedra, se alcanzan a ver los meandros del río Anllóns desembocando en la ría. Es un emplazamiento estratégico que permitía vigilar la llegada de posibles incursiones desde el mar.
  • Dolmen de Dombate: No puedes irte de la zona sin visitar, a solo 2 kilómetros de allí, el Dolmen de Dombate, la «Catedral del Megalitismo» en Galicia. Es el complemento perfecto para entender la ocupación milenaria de estas tierras.
  • Consejo de explorador: La visita es libre y gratuita. El castro es muy fotogénico, especialmente cuando la bruma gallega entra desde el mar y envuelve las piedras redondas, dándole un aire de leyenda celta. Lleva calzado que agarre bien, ya que la hierba y la piedra pueden estar resbaladizas con la humedad típica de la Costa da Morte.

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