Castro de Ulaca – Ficha

Lugares históricos con leyendas y mitos

0074 Castro de Ulaca - Ávila

Descubre la majestuosidad del Castro de Ulaca, un impresionante asentamiento de los vetones que data de la época prerromana, ubicado en la provincia de Ávila. Este sitio arqueológico no solo es un testimonio de la rica historia de la península ibérica, sino que también alberga estructuras singulares, como el enigmático Torreón, tallado directamente en la roca. Investigadores han señalado que este lugar fue un importante centro ritual, donde se llevaban a cabo sacrificios y ceremonias religiosas profundamente vinculadas a la naturaleza, lo que lo convierte en un punto de interés tanto para los amantes de la historia como para aquellos fascinados por las prácticas culturales de civilizaciones antiguas. Considerado uno de los oppidum más relevantes de los vetones, el Castro de Ulaca ofrece una experiencia única que invita a los visitantes a explorar y reflexionar sobre el legado de nuestros antepasados. No pierdas la oportunidad de sumergirte en este viaje al pasado y descubrir los secretos que guarda este emblemático lugar.

Ruta hacia Ulaca (El Altar del Granito)

El castro se asienta sobre un cerro que domina el Valle de Amblés, con la Sierra de la Paramera a sus espaldas y la ciudad de Ávila en el horizonte.

  • Desde Ávila capital: Toma la carretera N-110 en dirección a Plasencia/Piedrahíta. Tras recorrer unos 20 kilómetros, llegarás a la localidad de Solosancho. Cruza el pueblo y sigue las indicaciones hacia el anejo de Villaviciosa.
  • Desde Madrid: Sigue la A-6 hasta la salida de Ávila y luego toma la N-110. Es un trayecto de aproximadamente una hora y media.
  • El ascenso a pie: Aquí es donde empieza la verdadera ruta. Desde Villaviciosa sale un camino bien señalizado que sube por la ladera del cerro. Es una ascensión de unos 30 a 45 minutos (dependiendo de tu ritmo) por una senda empedrada. Prepárate: el desnivel es notable, pero el paisaje de piornos y granito te irá avisando de que estás llegando a un lugar sagrado.

Notas de ruta y sacrificios al sol

  • El Aparcamiento: En el pequeño núcleo de Villaviciosa, cerca del inicio de la senda, hay espacio suficiente para dejar el coche. Es el último punto de civilización antes de entrar en el territorio de los vettones.
  • El Altar de Sacrificios: Es la joya absoluta de Ulaca. Se trata de una gigantesca roca de granito tallada con una escalera doble que conduce a una plataforma superior con dos cubetas comunicadas. Se cree que aquí se realizaban rituales de libación o sacrificios de animales. Sentarse en sus escalones y mirar al valle es sentir el peso de milenios de espiritualidad.
  • La Fragua: Muy cerca del altar verás otra estructura excavada en la roca conocida como «La Fragua». Aunque su nombre sugiere metalurgia, su uso sigue siendo un misterio; algunos arqueólogos piensan que pudo ser una sauna de vapor ritual o un espacio sagrado dedicado al culto a las aguas.
  • Las Murallas y las Casas: Camina por el recinto y fíjate en el trazado de las viviendas de planta rectangular. Todavía se aprecian las bases de los muros. La muralla, que rodeaba todo el asentamiento, aprovecha los enormes canchales de granito naturales para cerrar el perímetro de forma inexpugnable.
  • El Verraco de Villaviciosa: Al bajar al pueblo, no te vayas sin ver el enorme toro de granito (verraco) que se encuentra en la plaza de Villaviciosa. Es el guardián que ha bajado del castro para seguir custodiando estas tierras.
  • Consejo de explorador: Ulaca es un lugar de montaña. Lleva botas de montaña, agua abundante y protección solar, ya que arriba no hay ni una sola sombra. La mejor época es la primavera, cuando la montaña está en flor, o el otoño, con luz nítida. Si subes al atardecer, verás cómo las piedras del altar se tiñen de un rojo sangre que te hará comprender por qué los vettones eligieron esta cima para estar más cerca de sus dioses.

Enlace exterior con más información

Castro de Yecla la Vieja – Ficha

Lugares históricos con leyendas y mitos

0070 Castro de Yecla la Vieja - Salamanca

Descubre el fascinante Castro de Yecla la Vieja, un asentamiento fortificado de origen vetón que data del siglo V a.C., ubicado en la histórica región de Salamanca. Este impresionante sitio arqueológico abarca aproximadamente 5 hectáreas y está rodeado por una majestuosa muralla de mampostería granítica, que no solo ofrece una vista espectacular, sino que también permite a los visitantes recorrer su perímetro y sumergirse en la historia de la cultura celta. Lo que realmente distingue a este lugar son los cientos de grabados rupestres que adornan las piedras de la muralla y su entorno, revelando un rico patrimonio cultural y artístico. Entre estos grabados, destaca una piedra que se cree tenía una función ritual, lo que añade un aire de misterio y reverencia al lugar. Visitar el Castro de Yecla la Vieja es una oportunidad única para conectar con el pasado y explorar las raíces de una civilización que ha dejado una huella indeleble en la historia de España.

Ruta hacia Yecla la Vieja (El Baluarte de los Vettones)

El castro se alza sobre una plataforma rocosa en la confluencia de dos arroyos, formando un triángulo defensivo natural que te dejará asombrado por su magnitud.

  • Desde Salamanca capital: Toma la carretera CL-517 en dirección a Vitigudino. Es una ruta cómoda que atraviesa el Campo Charro. Al llegar a Vitigudino, continúa por la misma carretera hacia Lumbrales. Poco antes de llegar a esta localidad, encontrarás el desvío a la derecha hacia Yecla de Yeltes.
  • Desde Ciudad Rodrigo: Sigue la SA-324 en dirección norte hacia Lumbrales. Es una carretera con un paisaje de encinas espectacular. Una vez en Lumbrales, toma el corto desvío hacia Yecla de Yeltes.
  • El acceso final: Desde el pueblo de Yecla de Yeltes, el castro está a unos 2 kilómetros. Hay una pista bien señalizada que te lleva directamente a la entrada del recinto arqueológico.

Notas de ruta y muros de granito

  • El Aparcamiento: Al llegar al yacimiento, encontrarás una zona de aparcamiento habilitada junto al Centro de Recepción de Visitantes. Es un espacio amplio donde puedes dejar el coche con seguridad antes de comenzar la exploración a pie por el recinto.
  • La Muralla Ciclópea: Lo primero que te impactará es el grosor de sus muros, que llegan a tener varios metros de ancho. Están construidos en seco, sin argamasa, encajando bloques de granito gigantescos. Puedes caminar por encima de parte del lienzo de la muralla para tener una perspectiva estratégica del entorno, tal y como hacían los centinelas vettones.
  • Las Piedras Hincadas: Fíjate en las zonas exteriores de la muralla. Verás miles de piedras afiladas clavadas en el suelo. Era su sistema «antirretorno»: un campo de minas de granito diseñado para frenar las cargas de caballería enemiga. Es uno de los ejemplos más espectaculares de este tipo de defensa en España.
  • Los Grabados Rupestres: No quites ojo de las piedras de la muralla. Hay cientos de grabados esquemáticos que representan caballos, escenas de caza y símbolos solares. Buscar estos dibujos grabados hace milenios es como participar en una búsqueda del tesoro histórica.
  • El Aula Arqueológica: Antes o después de patear el castro, entra en el aula arqueológica en el pueblo. Allí entenderás mejor quiénes eran los vettones, cómo vivían y qué significaban los «verracos» (esculturas de toros o cerdos en granito) que protegían sus pastos.
  • Ermita de la Virgen del Castillo: Dentro del propio recinto del castro se construyó siglos después una pequeña ermita. Ese contraste entre el lugar sagrado cristiano y la fortaleza pagana es la esencia pura de la «Iberia Mágica».
  • Consejo de explorador: El recinto es muy extenso (unas 5 hectáreas), así que lleva calzado cómodo y agua, especialmente en verano, ya que el granito retiene mucho el calor. La mejor hora para visitarlo es el atardecer, cuando la luz rasante resalta los grabados y las sombras de las piedras hincadas se alargan, dándole al lugar un aire místico inolvidable.

Enlace exterior con más información