Laberintos de Arno y Katarri – Ficha

Sitios de energía y geomancia

0109 Laberintos de Arno y Katarri - Álava

Descubre los Laberintos de Arno y Katarri en Álava, un destino único que te transportará a un mundo de maravillas naturales y formaciones kársticas impresionantes. Este enclave, conocido por sus caprichosas esculturas de roca, ofrece una experiencia inigualable a través de estrechos pasadizos y frondosos bosques de hayas que invitan a la exploración. A medida que te adentras en este misterioso laberinto, te encontrarás con un arco de piedra natural que marca el camino hacia un crómlech milenario, testigo de antiguas civilizaciones. Además, la belleza de una cascada espectacular te dejará sin aliento, convirtiendo tu visita en una experiencia mágica. Es recomendable llevar un GPS, ya que el recorrido no está completamente señalizado, lo que añade un toque de aventura a tu exploración. No te pierdas la oportunidad de vivir esta experiencia única en la naturaleza, donde cada rincón cuenta una historia y cada paso te acerca a la esencia de lo desconocido.

Ruta hacia los Laberintos de Entzia (El Bosque Petrificado)

Los laberintos se encuentran en la parte alta de la Sierra de Entzia, un altiplano que se extiende al este de la Llanada Alavesa.

  • Desde Vitoria-Gasteiz: Toma la A-1 en dirección a Pamplona hasta llegar a Agurain (Salvatierra). Allí toma el desvío hacia el Puerto de Opakua (A-2128).
  • Desde Pamplona: Sigue la A-10 (Autovía de la Barranca) hasta enlazar con la A-1 y sal igualmente en Agurain para subir hacia Opakua.
  • El acceso final: Al coronar el Puerto de Opakua, verás un pequeño aparcamiento a la derecha y una pista asfaltada (con algunos baches) que sale a la izquierda. Toma esa pista y conduce unos 2,5 o 3 kilómetros hasta llegar al aparcamiento de la Fuente de los Alemanes o un poco más adelante, a la Majada de Mezkia, que es el punto de inicio ideal para la ruta a pie.

Notas de ruta y arcos de piedra

  • El Aparcamiento: La Fuente de los Alemanes (llamada así por unos ingenieros que buscaron petróleo en los años 60) es el lugar más popular. Si está lleno, la Majada de Mezkia ofrece una alternativa perfecta. Desde aquí, la ruta es un sendero que se interna en el hayedo.
  • Laberinto de Arno: Es el primero que encontrarás siguiendo las marcas rojas. Es un caos de rocas calizas donde destaca el Arco de Zalamportillo, una ventana natural tallada en la roca que es la parada obligatoria para cualquier fotógrafo. Los pasillos entre las piedras están tapizados de musgo verde intenso, creando un contraste brutal con el gris de la caliza.
  • Laberinto de Katarri: Continuando la ruta, llegarás a este segundo laberinto. Es, si cabe, más intrincado y salvaje que el de Arno. Aquí las hayas parecen abrazar las rocas con sus raíces, y es fácil desorientarse si te sales de los senderos marcados. Busca el Arco de Katarri, otra formación espectacular que desafía la gravedad.
  • La Balsa de Iturbatz: En el camino entre ambos laberintos pasarás por esta balsa, un oasis de agua que sirve de abrevadero para el ganado que pasta libremente por la sierra. Es un buen punto para orientarse y disfrutar de la amplitud de la Majada.
  • Orientación de explorador: La Sierra de Entzia es famosa por sus nieblas repentinas. Con niebla, los laberintos pueden ser una trampa; las rocas se parecen todas entre sí y es fácil perder el norte. Sigue siempre los puntos y flechas rojas pintados en las hayas y las rocas. Llevar un GPS o una app de senderismo es más que recomendable aquí.
  • Consejo de explorador: La mejor época es el otoño, cuando las hojas de las hayas tiñen el suelo de cobre y la humedad resalta el verde del musgo sobre el gris de la piedra. Es el momento en el que la «Iberia Mágica» se manifiesta con toda su fuerza. Al terminar, baja a Agurain / Salvatierra para pasear por su casco histórico medieval y recuperar fuerzas con la gastronomía local.

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Udías – Ficha

Lugares históricos con leyendas y mitos

0055 Udías - Cantabria

Descubre la fascinante historia de Udías, Cantabria, un lugar donde el tiempo parece haberse detenido, envuelto en un aura de misterio y encanto. Este pueblo es famoso por su rico patrimonio minero, que incluye antiguas minas abandonadas que han dejado una huella indeleble en el paisaje y la cultura local. Aquí, la geología se entrelaza con leyendas ancestrales, creando un entorno único que atrae a los amantes de la historia y la aventura. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las minas, con sus oscuros túneles y pozos profundos, presentan un alto riesgo de accidentes. Por ello, se recomienda encarecidamente no explorar estas galerías sin la supervisión adecuada. Ven y sumérgete en la historia de Udías, donde cada rincón cuenta una historia y cada sombra guarda un secreto.

Ruta hacia Udías (El Corazón de la Montaña Roja)

Udías no es un solo núcleo, sino un conjunto de barrios con mucha personalidad (Pumalverde, La Hayuela, Cobijón…) dispersos en un paisaje que parece una montaña rusa de colinas verdes.

  • Desde la Autovía del Cantábrico (A-8): Si vienes de Santander o Asturias, toma la salida 249 (Udías / Comillas / Cabezón de la Sal). Sigue por la CA-135 en dirección a Comillas.
  • El acceso a los barrios: A la altura de La Hayuela, verás el desvío por la CA-376 que te interna en el valle hacia Valoria, Pumalverde y Cobijón. Si prefieres ir hacia el Barrio de La Virgen, sigue las indicaciones de la CA-374.

Notas de ruta y ecos de la mina

  • La Iglesia de Pumalverde: Haz una parada técnica en esta iglesia gótica del siglo XV. Fíjate bien en sus capiteles tallados con cabezas; tienen algo hipnótico y un poco inquietante que te recuerda que estás en una tierra de tradiciones antiguas.
  • El Santuario de la Virgen de la Caridad: Situado en el Barrio de la Virgen, es el lugar de una de las procesiones más queridas. Cuenta la leyenda que los vecinos de Ruiloba hicieron una promesa a esta Virgen para librarse de una epidemia, y desde hace siglos cumplen su palabra bajando cada año en romería.
  • Las Minas de Udías: Este es el alma del municipio. Durante el siglo XIX y parte del XX, aquí se extraía zinc sin descanso. Hoy puedes recorrer la Vía Verde de Pelurgo (o Pilugo), que aprovecha el trazado del antiguo ferrocarril minero. Caminarás entre túneles y trincheras excavadas en la roca que te harán sentir como un operario de la Real Compañía Asturiana de Minas.
  • La Cueva de Rescaño: Udías es un paraíso subterráneo con más de 13 kilómetros de galerías exploradas. Aunque muchas son solo para expertos espeleólogos, el entorno de las antiguas minas (como el Pozo Peñamonteros) te da una idea de la magnitud del mundo que hay bajo tus pies.
  • El Monte Corona: Parte de este gran bosque (uno de los más importantes de Cantabria) pertenece a Udías. Piérdete por sus pistas forestales rodeado de robles y acebos. Es el lugar perfecto para resetear la mente antes de volver al asfalto.
  • Consejo de explorador: No te vayas sin visitar la Ermita de San Nicolás en La Hayuela, donde se encuentra una necrópolis antigua. Y si el hambre aprieta, en cualquiera de los pueblos del valle encontrarás ese cocido montañés que te devuelve la vida tras una jornada de caminata.

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