Ermitas Rupestres de «Valdegovía» – Ficha

Sitios de prácticas místicas y rituales

0114 Ermitas Rupestres de Valdegovía - Álava

Descubre las Ermitas Rupestres de Valdegovía, un fascinante conjunto de cuevas excavadas en la roca que sirvieron como refugio para los primeros eremitas cristianos. Este sitio histórico, ubicado en la provincia de Álava, te invita a sumergirte en el misterio del aislamiento iniciático, donde la espiritualidad y la naturaleza se entrelazan en un entorno de belleza singular. Las cuevas, situadas en lugares recónditos, presentan formas caprichosas talladas en piedra, que revelan nichos, tumbas antropomorfas y altares, cada uno con su propia historia y significado. Al explorar estas formaciones, no solo te adentras en un viaje a través del tiempo, sino que también te enfrentas a la interpretación de un legado cultural que ha perdurado a lo largo de los siglos. Ven y vive la experiencia de conectar con el pasado en un lugar donde la historia y la espiritualidad se encuentran en perfecta armonía.

Ruta por las Cuevas Eremíticas (El Valle Sagrado)

El conjunto no es un solo edificio, sino una serie de cuevas y ermitas repartidas por varios pueblos del municipio de Valdegovía, en el extremo occidental de Álava.

  • Desde Vitoria-Gasteiz: Toma la A-1 hacia Madrid y desvíate en Nanclares de la Oca hacia la A-2622 en dirección a Pobes y Villanueva de Valdegovía. Es un viaje de unos 40-45 minutos.
  • Desde Bilbao: Sigue la AP-68 hacia Vitoria, toma la salida de Subijana y continúa hacia el valle por la A-2622.
  • El centro de operaciones: El mejor punto de partida es el pueblo de Villanueva de Valdegovía, donde puedes obtener información sobre los senderos que conectan los distintos conjuntos.

Notas de ruta y templos en la roca

  • Cuevas de Corro (Cueva de los Moros): Situadas sobre el pueblo de Corro, son quizás las más espectaculares visualmente. Son cuevas artificiales excavadas en la pared de un desfiladero que sirvieron como viviendas y templos. El acceso es a pie por un sendero empinado pero corto que ofrece vistas magníficas del valle.
  • Cuevas de Pinedo (Cueva de Santiago): Muy cerca de las de Corro, este conjunto destaca por su complejidad arquitectónica, con varias estancias conectadas. Eran lugares de retiro absoluto donde los eremitas buscaban la soledad total.
  • Tobillas y la Ermita de San Juan: En el pueblo de Tobillas se encuentra la que se considera la iglesia más antigua de Álava (siglo IX). Aunque el templo actual tiene partes románicas, su origen es un eremitorio rupestre. Es el lugar donde el eremitismo empezó a dar paso a las primeras estructuras monásticas estables.
  • Quejo y Gurendes: En estos pueblos también encontrarás pequeñas cavidades eremíticas (como la de San Juan en Quejo) que formaban parte de esta red de espiritualidad que se extendía por todo el desfiladero.
  • Nuestra Señora de la Peña (Faido): Aunque está un poco más alejada (en el municipio de Peñacerrada), es la culminación de este estilo: una iglesia de dos plantas totalmente excavada en la roca que sigue en uso hoy en día.
  • Logística de explorador: La mayoría de las cuevas son de acceso libre, pero se requiere calzado de montaña, ya que los senderos de acceso pueden estar resbaladizos o cubiertos de vegetación. El Centro de Interpretación suele estar en el parque de Valderejo (Lalastra), que es un complemento perfecto para la visita.
  • Consejo de explorador: No te limites a ver las cuevas desde abajo; sube a ellas y experimenta el silencio que buscaban los anacoretas. Tras la ruta, visita el Parque Natural de Valderejo para ver el desfile de buitres leonados o detente en Villanueva para probar la gastronomía local basada en la caza y las legumbres de la zona.

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Laberintos de Arno y Katarri – Ficha

Sitios de energía y geomancia

0109 Laberintos de Arno y Katarri - Álava

Descubre los Laberintos de Arno y Katarri en Álava, un destino único que te transportará a un mundo de maravillas naturales y formaciones kársticas impresionantes. Este enclave, conocido por sus caprichosas esculturas de roca, ofrece una experiencia inigualable a través de estrechos pasadizos y frondosos bosques de hayas que invitan a la exploración. A medida que te adentras en este misterioso laberinto, te encontrarás con un arco de piedra natural que marca el camino hacia un crómlech milenario, testigo de antiguas civilizaciones. Además, la belleza de una cascada espectacular te dejará sin aliento, convirtiendo tu visita en una experiencia mágica. Es recomendable llevar un GPS, ya que el recorrido no está completamente señalizado, lo que añade un toque de aventura a tu exploración. No te pierdas la oportunidad de vivir esta experiencia única en la naturaleza, donde cada rincón cuenta una historia y cada paso te acerca a la esencia de lo desconocido.

Ruta hacia los Laberintos de Entzia (El Bosque Petrificado)

Los laberintos se encuentran en la parte alta de la Sierra de Entzia, un altiplano que se extiende al este de la Llanada Alavesa.

  • Desde Vitoria-Gasteiz: Toma la A-1 en dirección a Pamplona hasta llegar a Agurain (Salvatierra). Allí toma el desvío hacia el Puerto de Opakua (A-2128).
  • Desde Pamplona: Sigue la A-10 (Autovía de la Barranca) hasta enlazar con la A-1 y sal igualmente en Agurain para subir hacia Opakua.
  • El acceso final: Al coronar el Puerto de Opakua, verás un pequeño aparcamiento a la derecha y una pista asfaltada (con algunos baches) que sale a la izquierda. Toma esa pista y conduce unos 2,5 o 3 kilómetros hasta llegar al aparcamiento de la Fuente de los Alemanes o un poco más adelante, a la Majada de Mezkia, que es el punto de inicio ideal para la ruta a pie.

Notas de ruta y arcos de piedra

  • El Aparcamiento: La Fuente de los Alemanes (llamada así por unos ingenieros que buscaron petróleo en los años 60) es el lugar más popular. Si está lleno, la Majada de Mezkia ofrece una alternativa perfecta. Desde aquí, la ruta es un sendero que se interna en el hayedo.
  • Laberinto de Arno: Es el primero que encontrarás siguiendo las marcas rojas. Es un caos de rocas calizas donde destaca el Arco de Zalamportillo, una ventana natural tallada en la roca que es la parada obligatoria para cualquier fotógrafo. Los pasillos entre las piedras están tapizados de musgo verde intenso, creando un contraste brutal con el gris de la caliza.
  • Laberinto de Katarri: Continuando la ruta, llegarás a este segundo laberinto. Es, si cabe, más intrincado y salvaje que el de Arno. Aquí las hayas parecen abrazar las rocas con sus raíces, y es fácil desorientarse si te sales de los senderos marcados. Busca el Arco de Katarri, otra formación espectacular que desafía la gravedad.
  • La Balsa de Iturbatz: En el camino entre ambos laberintos pasarás por esta balsa, un oasis de agua que sirve de abrevadero para el ganado que pasta libremente por la sierra. Es un buen punto para orientarse y disfrutar de la amplitud de la Majada.
  • Orientación de explorador: La Sierra de Entzia es famosa por sus nieblas repentinas. Con niebla, los laberintos pueden ser una trampa; las rocas se parecen todas entre sí y es fácil perder el norte. Sigue siempre los puntos y flechas rojas pintados en las hayas y las rocas. Llevar un GPS o una app de senderismo es más que recomendable aquí.
  • Consejo de explorador: La mejor época es el otoño, cuando las hojas de las hayas tiñen el suelo de cobre y la humedad resalta el verde del musgo sobre el gris de la piedra. Es el momento en el que la «Iberia Mágica» se manifiesta con toda su fuerza. Al terminar, baja a Agurain / Salvatierra para pasear por su casco histórico medieval y recuperar fuerzas con la gastronomía local.

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Dolmen de Sorginetxe – Ficha

Lugares sagrados y espacios de culto

0080 Dolmen de Sorginetxe - Álava

Descubre el enigmático Dolmen de Sorginetxe, un monumento megalítico situado en Álava que evoca la rica tradición oral de la región. Conocido como «la casa de la bruja», este fascinante sitio ha sido históricamente considerado un punto de encuentro para las sorginak, las brujas de la mitología vasca, quienes se reunían para celebrar sus akelarres. Este dolmen no solo es un lugar de culto funerario, sino también un espacio donde se entrelazan ritos ancestrales y creencias populares. La atmósfera mística que rodea a Sorginetxe invita a los visitantes a explorar las fuerzas telúricas y los espíritus que, según la leyenda, aún habitan en este lugar sagrado. Ven y sumérgete en la historia y el misterio que envuelven a este monumento, donde cada piedra cuenta una historia y cada sombra susurra secretos del pasado.

Ruta hacia el Dolmen de Sorginetxe (La Morada de las Brujas)

Este dolmen se levanta solitario entre campos de cultivo, con la imponente Sierra de Entzia como telón de fondo.

  • Desde Vitoria-Gasteiz: Toma la A-1 en dirección a Pamplona/Donostia. Toma la salida hacia Agurain/Salvatierra. Una vez en el pueblo, busca la carretera A-2128 en dirección al Puerto de Opakua.
  • Desde Agurain: Tras unos 2,5 km por la A-2128, encontrarás un cruce a la derecha que indica Arrizala. Al entrar en el pueblo, gira a la derecha hacia la iglesia y sigue una pista asfaltada de unos 600 metros que te llevará directamente al aparcamiento del dolmen. El trayecto total desde Vitoria es de apenas 25-30 minutos.
  • El acceso final: El acceso es libre y el coche se puede dejar a escasos metros del monumento, lo que lo hace ideal para visitarlo en cualquier momento del día.

Notas de ruta y ruecas mágicas

  • La Leyenda de las Sorginak: Según la tradición oral recogida por el antropólogo Joxemiel Barandiaran, este dolmen no fue construido por hombres, sino por brujas (sorginak). Se dice que trajeron las enormes piedras calizas desde el monte Arrigorrista, transportándolas de noche sobre las puntas de sus ruecas mientras hilaban.
  • Un Esqueleto Milenario: Lo que vemos hoy es la cámara funeraria «desnuda». En su origen (alrededor del 2500 a.C.), estas losas estaban cubiertas por un túmulo de tierra y piedras. Al desaparecer el túmulo con los siglos, ha quedado a la vista una estructura de una ligereza y equilibrio asombrosos, con una altura de unos 2,3 metros.
  • El Reposo de los Pastores: Las excavaciones del siglo XIX hallaron restos óseos y puntas de flecha de sílex, confirmando que fue un lugar de enterramiento colectivo para las comunidades de pastores y ganaderos que habitaban este valle en el Neolítico.
  • La Ventana del Sol: Si te fijas en la losa de la pared oeste, presenta una forma que algunos estudiosos consideran labrada a propósito. Ver cómo la luz del atardecer incide sobre el granito rosa y caliza blanca del monumento es una experiencia que justifica el viaje.
  • Logística de explorador: Es un sitio muy expuesto al viento de la Llanada, así que lleva algo de abrigo incluso en días claros. Tras la visita, es casi obligatorio pasear por el casco histórico de Agurain, con sus calles medievales y sus iglesias-fortaleza, para rematar la jornada.
  • Consejo de explorador: Si quieres completar el círculo megalítico, a pocos kilómetros se encuentra el Dolmen de Aitzkomendi, en Eguílaz. Fue el primero en ser descubierto en España (1831) y es mucho más voluminoso, ofreciendo el contraste perfecto a la elegancia estilizada de Sorginetxe.

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