Sitios de energía y geomancia
- Lugo
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- ZONA NORTE ⛤ MAPA IBERIA MÁGICA

Descubre la fascinante historia del Castro de Viladonga, un poblado fortificado ubicado en Lugo que ha sido testigo de la vida humana desde la época romana, abarcando desde el siglo II a.C. hasta el V d.C. Este sitio arqueológico no solo es un testimonio del ingenio constructivo de sus habitantes, sino que también se erige como un lugar ideal para la práctica de la radiestesia. Los asentamientos como el de Viladonga se construían estratégicamente sobre nudos de energía telúrica, lo que favorecía la salud y el bienestar espiritual de la comunidad. Además, la existencia de estructuras que algunos investigadores sugieren podrían haber sido utilizadas para ceremonias añade un aire de misterio y reverencia a este lugar. Visitar el Castro de Viladonga es sumergirse en un viaje a través del tiempo, donde la historia, la espiritualidad y la naturaleza se entrelazan en un entorno único que invita a la reflexión y la conexión con energías ancestrales.
Ruta hacia el Castro de Viladonga (La Fortaleza del Horizonte Lucense)
El castro se asienta sobre una colina que domina la llanura de la Terra Chá, un emplazamiento estratégico que permitía controlar las vías de comunicación hacia la capital, Lucus Augusti (Lugo).
- Desde Lugo capital: Es una ruta corta y directa. Toma la carretera N-640 en dirección a Meira/Ribadeo. Tras recorrer unos 23 kilómetros, verás perfectamente señalizado el desvío hacia el castro a mano izquierda.
- Desde la Autovía del Cantábrico (A-8): Si vienes por la costa, toma la salida hacia la A-64 en dirección a Meira y luego continúa por la N-640 hacia Lugo hasta encontrar las indicaciones de Viladonga.
- Desde Santiago de Compostela: Toma la A-54 hacia Lugo y, una vez allí, enlaza con la N-640.
Notas de ruta y murallas infinitas
- El Aparcamiento: Al llegar al sitio arqueológico, encontrarás una amplia zona de aparcamiento gratuito justo al lado del Museo del Castro de Viladonga. Es un espacio cómodo que te permite dejar el coche a pie de los yacimientos.
- El Sistema Defensivo: Antes de entrar en la «croa» (la parte alta o central), tómate un momento para observar las murallas y los fosos. Viladonga cuenta con varios anillos defensivos que impresionan por su altura. Caminar por la cresta de la muralla principal te da una perspectiva privilegiada de cómo estaba organizado el poblado.
- La Croa y las Viviendas: En el recinto central verás una densidad de construcciones fascinante. A diferencia de los castros más antiguos, aquí las casas son más complejas, con patios y estructuras que denotan la influencia romana. Fíjate en los muros de mampostería de pizarra, típicos de esta zona de Lugo.
- El Museo del Castro: Es una parada obligatoria y gratuita. En su interior se exponen las piezas halladas durante las excavaciones: desde joyas de oro y plata (torques) hasta monedas romanas, piezas de cerámica y aperos de labranza. Es el lugar perfecto para ponerle «cara» a los habitantes que vivieron entre estos muros hace 1.800 años.
- Vistas de la Terra Chá: Desde lo alto del castro, la vista de la llanura lucense es infinita. En los días de bruma, el castro parece flotar sobre un mar blanco, dándole un aire de misterio que te transporta directamente a la antigüedad.
- Logística de explorador: El acceso al castro es libre y gratuito. Es un sitio muy cómodo de visitar, con senderos bien marcados y paneles que explican cada zona.
- Consejo de explorador: Ya que estás en la Terra Chá, aprovecha para degustar el famoso Queso de San Simón da Costa, con su característica forma de pera y su toque ahumado. Es el combustible ideal para seguir la ruta por las tierras del interior de Galicia.

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