Sitios de energía y geomancia
- Asturias
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- ZONA NORTE ⛤ MAPA IBERIA MÁGICA

Descubre el Eremitorio de Sabadía, un rincón singular y pintoresco en Asturias que te transportará a un mundo de magia y misterio. Este lugar, a menudo destacado por su atmósfera única, se encuentra en medio de un frondoso bosque, flanqueado por un arroyo que murmura suavemente, creando un entorno de paz y serenidad. La construcción del eremitorio es realmente sorprendente, con detalles arquitectónicos que evocan un sentido de asombro y admiración. Se dice que en este lugar se pueden observar manifestaciones extraordinarias, seres extraños y luces fugaces que iluminan la noche, lo que añade un aire de enigma a su ya fascinante historia. Aunque el acceso al interior está restringido, dado que se trata de una propiedad privada, la mera visita a sus alrededores es una experiencia que no te puedes perder, ideal para los amantes de la naturaleza y los buscadores de lo sobrenatural. Ven y déjate envolver por la magia del Eremitorio de Sabadía, un destino que promete dejar una huella imborrable en tu memoria.
Ruta hacia el Eremitorio de Sabadía (El Refugio del Misterio)
Sabadía es un minúsculo núcleo de casas cerca de Tuñón, en pleno corazón de los Valles del Oso, donde la naturaleza parece haber recuperado el terreno cedido al hombre.
- Desde Oviedo: Toma la A-63 en dirección a Grado/La Espina. Toma la salida 9 hacia Trubia. Desde allí, sigue por la AS-228 en dirección a Proaza/Teverga. Esta carretera bordea el río Trubia y es el eje principal de la Senda del Oso. Al llegar a la altura de Tuñón, busca el desvío hacia Sabadía.
- Desde la Senda del Oso (A pie o en bici): Si estás haciendo la famosa ruta ciclista, el desvío a Sabadía se encuentra muy cerca del inicio en Tuñón. Es una pequeña incursión que te sacará del camino principal para meterte en la espesura del bosque.
- El acceso final: Sabadía es un lugar de muy pocos vecinos. Una vez en el pueblo, hay que seguir un pequeño sendero que baja hacia el arroyo. El eremitorio aparece de repente, como una aparición de piedra y musgo entre los árboles.
Notas de ruta y muros encantados
- El Aparcamiento: En el núcleo de Sabadía el espacio es muy limitado. Lo ideal es dejar el coche en las zonas de aparcamiento de Tuñón o Villanueva y acercarse dando un paseo. Al ser una zona de turismo rural y de montaña, el respeto por el descanso de los vecinos y el acceso de los tractores es fundamental.
- La Construcción Mágica: Al verlo, te llamará la atención su fisonomía: una mezcla de cantería tradicional con elementos que parecen sacados de un claustro románico (aunque son reproducciones). Tiene un piso superior y un pequeño puente de piedra que cruza el arroyo, dándole un aire de cuento de hadas o de refugio de alquimista.
- El Lugar de Poder: Los buscadores de lo insólito consideran Sabadía un «lugar de poder». Se cuentan historias de manifestaciones extrañas y luces fugaces en el entorno. Sea cierto o no, el silencio solo roto por el agua del arroyo y el crujir de las ramas crea una atmósfera de recogimiento absoluto.
- El Antiguo Molino: Si te fijas en la base del edificio, todavía se pueden adivinar las estructuras del molino original sobre el que se levantó el eremitorio. La fuerza del agua sigue siendo la protagonista del lugar, canalizada por antiguos ingenios de piedra.
- Cuevas de Ermitaños: En las peñas calizas que rodean Sabadía se pueden ver oquedades y cuevas. Se dice que en tiempos antiguos estas grutas sirvieron de hogar a verdaderos anacoretas que buscaban la soledad absoluta en estas montañas.
- Consejo de explorador: Es un sitio para visitar con mentalidad abierta y mucho respeto. Al ser una propiedad privada que ha pasado por varias manos, es posible que solo puedas contemplarlo desde el exterior. No fuerces entradas ni traspases cierres; la magia de Sabadía se disfruta mejor desde el sendero, dejando que la imaginación vuele entre sus capiteles repetidos y su hiedra trepadora.
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