Isla de San Simón – Ficha

Presencia templaria

0093 Isla de San Simón - Pontevedra

Isla de San Simón, situada en la hermosa ría de Pontevedra, es un lugar cargado de historia y misterio. Fundada en el siglo XII como un monasterio de la Orden del Temple, esta isla ha sido testigo de diversas etapas significativas a lo largo de los siglos. Tras su paso a la orden de los franciscanos, su función se transformó, convirtiéndose en un lazareto, una cárcel franquista y, más tarde, en un campo de concentración. Su aislamiento natural la ha dotado de un aura de secreto y contemplación, convirtiéndola en el escenario ideal para el estudio de secretos marítimos y la custodia de conocimientos perdidos. Hoy en día, la Isla de San Simón no solo es un destino turístico fascinante, sino también un símbolo de la rica herencia cultural y histórica de Galicia, invitando a los visitantes a explorar sus vestigios y a reflexionar sobre su pasado intrigante.

✠ Ruta hacia la Isla de San Simón (El Archipiélago de la Memoria) ✠

Al ser un espacio protegido y de acceso restringido, no se puede visitar de forma libre por cuenta propia; es obligatorio hacerlo a través de visitas guiadas organizadas.

  • Puntos de partida: Los barcos suelen partir desde el Puerto de Cesantes (Redondela), el puerto de Vigo o Cangas.
  • Desde Redondela (Cesantes): Es el acceso más cercano. El trayecto en barco dura apenas 15 minutos.
  • Desde Vigo: La travesía es más larga y espectacular, ya que permite navegar bajo el imponente Puente de Rande. El trayecto dura unos 30-40 minutos.
  • Logística de acceso: Es imprescindible reservar con antelación a través de las navieras que operan la ruta (como Mar de Ons o Nabia). El precio suele rondar los 20-30 € e incluye el barco y el guía oficial en la isla.

Notas de ruta y la «Isla del Pensamiento»

  • San Simón y San Antón: Son dos islas hermanas unidas por un puente de piedra de tres arcos. San Simón albergaba los edificios principales y la zona de recreo, mientras que San Antón era la zona de aislamiento para los enfermos «sin cura» durante la etapa del lazareto.
  • El Capitán Nemo: Bajo las aguas de la ensenada, cerca de la isla, se encuentra una escultura sumergida del Capitán Nemo y dos buzos, colocada en honor a Julio Verne, quien dedicó un capítulo de Veinte mil leguas de viaje submarino a la búsqueda de los tesoros de la Batalla de Rande en estas aguas.
  • El Campo de Concentración: Entre 1936 y 1943, la isla fue una de las cárceles más terribles del franquismo, llegando a hacinar a miles de presos políticos. Hoy, el lugar se ha reconvertido en la «Isla del Pensamiento», un espacio dedicado a la cultura y la memoria histórica para que esos hechos no se olviden.
  • Jardines y Paseo de los Buxos: La isla cuenta con jardines preciosos y un famoso paseo de boj (buxos) centenarios que forman túneles naturales de vegetación, ofreciendo una paz que contrasta con el pasado turbulento del lugar.
  • Logística de explorador: La visita completa dura unas 3 horas. No hay tiendas ni cafeterías abiertas de forma regular en la isla (salvo eventos), por lo que conviene llevar agua. El terreno es llano y fácil de caminar.
  • Consejo de explorador: Antes o después de la isla, visita el Museo Meirande (Centro de Interpretación de la Batalla de Rande), ubicado en una antigua fábrica de conservas cerca del puente de Rande. Te dará el contexto perfecto sobre los galeones hundidos y los tesoros que aún se dice que descansan en el fango de la ría.

Enlace exterior con más información

Convento de la Hoz – Ficha

Sitios de prácticas místicas y rituales

Convento de la Hoz - Segovia

Descubre las Ruinas del Convento de Nuestra Señora de los Ángeles de la Hoz, un tesoro escondido en el Parque Natural de las Hoces del Río Duratón. Este enigmático lugar, accesible únicamente a través de un fascinante recorrido en barco por el río Duratón, ofrece una experiencia única de conexión con la naturaleza y la historia. Rodeado de impresionantes acantilados y un paisaje sereno, el convento se erige como un refugio solitario que invita a la reflexión y la espiritualidad. Además, la zona alberga cuevas y ermitas rupestres, perfectas para grupos que buscan retiros espirituales o ceremonias en un entorno apartado y místico. Ven y sumérgete en la tranquilidad de este lugar mágico, donde cada rincón cuenta una historia y cada vista inspira paz.

Ruta hacia el Convento de la Hoz (El Cenobio del Abismo)

El acceso a estas ruinas es uno de los más singulares de España, ya que la orografía y el agua lo mantienen casi inexpugnable.

  • Desde Segovia capital: Toma la CL-603 en dirección a Cantalejo. Al llegar a Cantalejo, sigue las indicaciones hacia Sebúlcor. Es un trayecto de unos 45-50 minutos.
  • Desde Madrid: Sigue la A-1 hasta el desvío de Cerezo de Abajo/Cuéllar (SG-205), continúa hacia Cantalejo y de ahí a Sebúlcor.
  • El acceso final (Doble opción):
    • Por tierra (Vistas): Desde Sebúlcor, sale una pista forestal que atraviesa un pinar hacia el mirador sobre el convento. Las vistas desde arriba son las que te dejan sin aliento. Bajar al fondo del cañón a pie es posible pero difícil y peligroso por la pendiente; no se recomienda si no tienes experiencia en montaña.
    • Por agua (La experiencia mágica): La forma más auténtica de llegar es navegando. Varias empresas de turismo activo en Sebúlcor ofrecen rutas en piragua o canoa por el Duratón que te permiten desembarcar a los pies de las ruinas y caminar entre sus arcos.

Notas de ruta y vistas de infarto

  • El Mirador del Convento: Es la parada obligatoria. Desde arriba verás la lengua de tierra donde se asientan las ruinas rodeadas por el Duratón. Es la perspectiva más famosa y sobrecogedora.
  • El Derrumbe y la Reina: En 1495, un enorme bloque de roca se desprendió del acantilado y aplastó gran parte del convento mientras los frailes rezaban en el coro; milagrosamente, la iglesia quedó intacta. La reina Isabel la Católica fue una gran protectora del lugar tras este evento, financiando su reconstrucción e incluso manteniendo una estancia propia en el monasterio.
  • Felipe II y la Plaza: El rey Felipe II también visitó el lugar y mandó construir una pequeña hospedería y una plazuela frente a la fachada, desafiando la estrechez del terreno. Ver su escudo grabado en las ruinas todavía hoy impone respeto.
  • El Abandono: Tras la Desamortización de Mendizábal en 1835, los franciscanos abandonaron el convento. Desde entonces, el bosque y el tiempo se han encargado de darle ese aire de «ruina romántica» que parece sacado de una novela gótica.
  • Logística de explorador: Al encontrarse dentro del Parque Natural de las Hoces del Duratón, el acceso está muy regulado, especialmente en época de cría de aves (de enero a julio). Es imprescindible informarse sobre las restricciones de navegación y acceso antes de ir.
  • La Ruta del Agua: La forma más mágica de ver el convento es en piragua. Hay varias empresas en Sebúlcor que organizan rutas por el río. Pasar remando junto a los muros del convento mientras los buitres sobrevuelan tu cabeza es una experiencia de otro mundo.
  • Consejo de ruta: Si vas a pie, lleva agua. Una vez dejas Sebúlcor y te internas en la estepa que lleva al cañón, no hay una sola sombra hasta que llegas al borde del precipicio.
  • Consejo de explorador: No dejes de visitar la cercana Ermita de San Frutos. Aunque está a pocos kilómetros por carretera, ofrece una perspectiva diferente del río y alberga el sepulcro de los tres santos hermanos (Frutos, Valentín y Engracia). Es el complemento espiritual perfecto para la soledad de la Hoz.

Para más detalles, consulta el artículo de Iberia Mágica.