Contrebia Leucade – Ficha

Sitios de energía y geomancia

0110 Contrebia Leucade - La Rioja

Descubre Contrebia Leucade, una joya arqueológica situada en La Rioja, que se erige como un testimonio fascinante de la civilización celtibérica. Esta ciudad, tallada en la roca, no solo es un ejemplo impresionante de la ingeniería antigua, sino que también alberga un sofisticado sistema hidráulico que desafía la lógica de su época. Su canal excavado, diseñado para captar aguas subterráneas, no solo cumplía una función técnica, sino que también servía como un vínculo simbólico con el «Otro Mundo», reflejando la profunda conexión de sus habitantes con los elementos y la espiritualidad. Históricamente, se especula que Contrebia Leucade podría ser identificada con la legendaria ciudad «Akra Leuke» mencionada por Aníbal o el «Castrum Albun» de origen romano, lo que añade un aire de misterio y relevancia histórica a este sitio. Visitar Contrebia Leucade es sumergirse en un pasado donde la ingeniería y la espiritualidad se entrelazan, ofreciendo una experiencia única para los amantes de la historia y la arqueología.

Ruta hacia Contrebia Leucade (La Fortaleza de la Roca)

El yacimiento se encuentra en el extremo suroriental de La Rioja, en un enclave estratégico que controlaba el paso entre el Valle del Ebro y la Meseta.

  • Desde Logroño: Toma la N-232 o la AP-68 en dirección a Zaragoza hasta Alfaro. Desde allí, toma la LR-285 hacia Cervera del Río Alhama y finalmente la LR-284 hasta Aguilar del Río Alhama. Es un viaje de poco más de una hora por tierras de huertas y montañas bajas.
  • Desde Madrid: Sigue la A-2 hasta Medinaceli, luego la N-111 hacia Soria y continúa por la N-122 en dirección a Ágreda. Desde allí, toma la carretera que lleva a Castilruiz y Aguilar. Es un trayecto de unas 3 horas.
  • Punto de encuentro: La visita suele comenzar en el Centro de Interpretación, situado en el mismo pueblo de Aguilar del Río Alhama. Desde allí, te desplazarás unos 2,5 km hasta el yacimiento propiamente dicho.

Notas de ruta y muros ciclópeos

  • El Centro de Interpretación: Es fundamental pasar por aquí antes de ir al yacimiento. Ubicado en una antigua fábrica de alpargatas, utiliza proyecciones y maquetas para explicar la magnitud de la ciudad que vas a ver. Es una de las mejores puestas en valor arqueológicas de España.
  • El Gran Foso: Es el elemento más sobrecogedor. Los celtíberos excavaron en la roca viva un foso de más de 700 metros de longitud y hasta 8 metros de profundidad. Se calcula que extrajeron unos 40.000 metros cúbicos de piedra, que luego usaron para levantar la muralla. Caminar por el fondo de este foso te hace sentir minúsculo.
  • Casas Rupestres: A diferencia de otros castros, en Contrebia muchas de las viviendas están excavadas directamente en la roca de la ladera. Verás las paredes, los encajes para las vigas y las diferentes estancias talladas con una precisión asombrosa.
  • El Pozo de Agua: Los habitantes de Contrebia diseñaron un sistema de abastecimiento de agua subterráneo que comunicaba el interior de la ciudad con el nivel freático del río Alhama. Un túnel tallado en la roca permitía obtener agua incluso durante los asedios sin tener que salir de las murallas.
  • Sertorio y Pompeyo: Este lugar fue protagonista en las Guerras Sertorianas del siglo I a.C. El historiador Tito Livio relata cómo la ciudad resistió los ataques romanos, convirtiéndose en un símbolo de la resistencia celtíbera.
  • Logística de explorador: Las visitas al yacimiento son guiadas y requieren reserva previa. El terreno es de tierra y piedra, así que lleva calzado cómodo. Al estar en una zona de clima continental, en verano el sol aprieta con fuerza y en invierno el viento del Moncayo puede ser cortante.
  • Consejo de explorador: No te vayas de Aguilar sin probar sus famosas alpargatas (el dulce típico, no solo el calzado) y, si tienes tiempo, acércate al vecino pueblo de Cervera del Río Alhama para conocer la tradición de la artesanía textil.

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Castro de Viladonga – Ficha

Sitios de energía y geomancia

0104 Castro de Viladonga - Lugo

Descubre la fascinante historia del Castro de Viladonga, un poblado fortificado ubicado en Lugo que ha sido testigo de la vida humana desde la época romana, abarcando desde el siglo II a.C. hasta el V d.C. Este sitio arqueológico no solo es un testimonio del ingenio constructivo de sus habitantes, sino que también se erige como un lugar ideal para la práctica de la radiestesia. Los asentamientos como el de Viladonga se construían estratégicamente sobre nudos de energía telúrica, lo que favorecía la salud y el bienestar espiritual de la comunidad. Además, la existencia de estructuras que algunos investigadores sugieren podrían haber sido utilizadas para ceremonias añade un aire de misterio y reverencia a este lugar. Visitar el Castro de Viladonga es sumergirse en un viaje a través del tiempo, donde la historia, la espiritualidad y la naturaleza se entrelazan en un entorno único que invita a la reflexión y la conexión con energías ancestrales.

Ruta hacia el Castro de Viladonga (La Fortaleza del Horizonte Lucense)

El castro se asienta sobre una colina que domina la llanura de la Terra Chá, un emplazamiento estratégico que permitía controlar las vías de comunicación hacia la capital, Lucus Augusti (Lugo).

  • Desde Lugo capital: Es una ruta corta y directa. Toma la carretera N-640 en dirección a Meira/Ribadeo. Tras recorrer unos 23 kilómetros, verás perfectamente señalizado el desvío hacia el castro a mano izquierda.
  • Desde la Autovía del Cantábrico (A-8): Si vienes por la costa, toma la salida hacia la A-64 en dirección a Meira y luego continúa por la N-640 hacia Lugo hasta encontrar las indicaciones de Viladonga.
  • Desde Santiago de Compostela: Toma la A-54 hacia Lugo y, una vez allí, enlaza con la N-640.

Notas de ruta y murallas infinitas

  • El Aparcamiento: Al llegar al sitio arqueológico, encontrarás una amplia zona de aparcamiento gratuito justo al lado del Museo del Castro de Viladonga. Es un espacio cómodo que te permite dejar el coche a pie de los yacimientos.
  • El Sistema Defensivo: Antes de entrar en la «croa» (la parte alta o central), tómate un momento para observar las murallas y los fosos. Viladonga cuenta con varios anillos defensivos que impresionan por su altura. Caminar por la cresta de la muralla principal te da una perspectiva privilegiada de cómo estaba organizado el poblado.
  • La Croa y las Viviendas: En el recinto central verás una densidad de construcciones fascinante. A diferencia de los castros más antiguos, aquí las casas son más complejas, con patios y estructuras que denotan la influencia romana. Fíjate en los muros de mampostería de pizarra, típicos de esta zona de Lugo.
  • El Museo del Castro: Es una parada obligatoria y gratuita. En su interior se exponen las piezas halladas durante las excavaciones: desde joyas de oro y plata (torques) hasta monedas romanas, piezas de cerámica y aperos de labranza. Es el lugar perfecto para ponerle «cara» a los habitantes que vivieron entre estos muros hace 1.800 años.
  • Vistas de la Terra Chá: Desde lo alto del castro, la vista de la llanura lucense es infinita. En los días de bruma, el castro parece flotar sobre un mar blanco, dándole un aire de misterio que te transporta directamente a la antigüedad.
  • Logística de explorador: El acceso al castro es libre y gratuito. Es un sitio muy cómodo de visitar, con senderos bien marcados y paneles que explican cada zona.
  • Consejo de explorador: Ya que estás en la Terra Chá, aprovecha para degustar el famoso Queso de San Simón da Costa, con su característica forma de pera y su toque ahumado. Es el combustible ideal para seguir la ruta por las tierras del interior de Galicia.

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