Encomienda y Castillo de Alconetar – Ficha

Presencia templaria

0182 Encomienda y Castillo de Alconetar - Cáceres

Descubre la fascinante historia de la Encomienda y Castillo de Alconetar, una fortaleza templaria en ruinas que yace sumergida en el embalse de Alcántara desde 1969. Esta estructura, envuelta en misterios como la leyenda del Bálsamo de Fierabrás y la traición de la princesa Floripes, ha sido testigo de la dominación árabe, templaria y cristiana a lo largo de los siglos. Visible solo durante las sequías, el castillo aparece en la obra maestra de Cervantes, «El Quijote», despertando la curiosidad de los visitantes que buscan desentrañar sus secretos. Explora este sitio arqueológico único, donde la historia y la leyenda se funden en un paisaje cautivador.

✠ Ruta hacia la Encomienda y Castillo de Alconétar (El Guardián del Tajo) ✠

El conjunto de Alconétar es un enclave estratégico de origen romano (asociado a la Turmulus de la Vía de la Plata) que alcanzó su máximo esplendor bajo el control de la Orden del Temple y, posteriormente, de la Orden de Alcántara. Situado sobre un promontorio que dominaba el paso del río Tajo, hoy sus restos emergen junto al embalse de Alcántara, ofreciendo una imagen melancólica de poder militar y religioso.

  • Desde Cáceres capital: Toma la autovía A-66 en dirección a Plasencia hasta la salida 527 (Casar de Cáceres/Garrovillas). Sigue por la CC-11.1 y luego la EX-302 hacia Garrovillas de Alconétar. El trayecto dura unos 40 minutos.
  • Desde Plasencia: Toma la A-66 en dirección sur hasta la salida hacia Garrovillas. El tiempo estimado es de 35 minutos.
  • El acceso final: Los restos se encuentran cerca del famoso Puente de Alconétar (reubicado por la construcción del embalse). Para llegar al núcleo de la Encomienda y el Castillo, se deben tomar caminos agrícolas que parten desde las proximidades de la carretera N-630. El acceso es libre, pero el terreno puede estar condicionado por el nivel de las aguas del embalse.

Notas de ruta y el Misterio de su Origen

  • El Paso de la Vía de la Plata: Alconétar fue durante siglos el punto de cruce más importante del Tajo en Extremadura. El castillo protegía el puente romano, cuyos arcos originales fueron trasladados piedra a piedra en 1970 para evitar que quedaran sumergidos bajo la presa de Alcántara.
  • La Fortaleza Templaria: El castillo presenta una planta irregular adaptada al terreno rocoso. Destaca la Torre del Homenaje, conocida como «La Flor de Alconétar», que muestra la robustez típica de las construcciones de las órdenes militares encargadas de defender la frontera frente a los almohades.
  • La Encomienda de Alcántara: Junto al castillo se encuentran las ruinas de la casa-palacio de la Encomienda. Aunque el estado de ruina es avanzado, aún se aprecian elementos de arquitectura palaciega que demuestran la riqueza administrativa de la Orden de Alcántara en la zona.
  • Equipamiento del Explorador: Es obligatorio el uso de botas de montaña con buen agarre. El terreno circundante es de pizarra y granito, muy irregular y propenso a resbalones, especialmente si la orilla del embalse está húmeda. Lleva agua suficiente y protección solar total; es una zona de dehesa baja y roquedo sin ninguna sombra natural. Unos prismáticos son esenciales para observar los restos de las torres y la fauna fluvial desde los puntos elevados.
  • Precauciones de Seguridad: El estado de los muros es de ruina consolidada en algunas partes y precaria en otras. Evita subir a los adarves o caminar bajo arcos que presenten grietas evidentes. Ten especial cuidado con el nivel del agua; si el embalse está alto, algunos accesos pueden quedar anegados o volverse lodosos y peligrosos. Al ser una zona de pastoreo de ganado retinto, mantén la distancia y respeta las cercas.
  • Logística de explorador: La visita es de acceso libre y requiere una caminata de exploración por el entorno. No hay servicios, papeleras ni puntos de información en el sitio. Se recomienda dedicar al menos 2 horas para recorrer el conjunto y las inmediaciones del puente reubicado. La cobertura móvil es variable en las zonas más bajas junto al agua.
  • Consejo de explorador: La mejor época para visitarlo es a finales de invierno o primavera, cuando el nivel del embalse suele permitir ver más estructuras y el campo está verde. Al atardecer, la silueta de la torre recortada sobre el espejo de agua del Tajo ofrece una estampa fotográfica excepcional. No dejes de visitar la Plaza de Garrovillas de Alconétar, una de las plazas porticadas más bellas de España, tras tu expedición.

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