Udías – Ficha

Lugares históricos con leyendas y mitos

0055 Udías - Cantabria

Descubre la fascinante historia de Udías, Cantabria, un lugar donde el tiempo parece haberse detenido, envuelto en un aura de misterio y encanto. Este pueblo es famoso por su rico patrimonio minero, que incluye antiguas minas abandonadas que han dejado una huella indeleble en el paisaje y la cultura local. Aquí, la geología se entrelaza con leyendas ancestrales, creando un entorno único que atrae a los amantes de la historia y la aventura. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las minas, con sus oscuros túneles y pozos profundos, presentan un alto riesgo de accidentes. Por ello, se recomienda encarecidamente no explorar estas galerías sin la supervisión adecuada. Ven y sumérgete en la historia de Udías, donde cada rincón cuenta una historia y cada sombra guarda un secreto.

Ruta hacia Udías (El Corazón de la Montaña Roja)

Udías no es un solo núcleo, sino un conjunto de barrios con mucha personalidad (Pumalverde, La Hayuela, Cobijón…) dispersos en un paisaje que parece una montaña rusa de colinas verdes.

  • Desde la Autovía del Cantábrico (A-8): Si vienes de Santander o Asturias, toma la salida 249 (Udías / Comillas / Cabezón de la Sal). Sigue por la CA-135 en dirección a Comillas.
  • El acceso a los barrios: A la altura de La Hayuela, verás el desvío por la CA-376 que te interna en el valle hacia Valoria, Pumalverde y Cobijón. Si prefieres ir hacia el Barrio de La Virgen, sigue las indicaciones de la CA-374.

Notas de ruta y ecos de la mina

  • La Iglesia de Pumalverde: Haz una parada técnica en esta iglesia gótica del siglo XV. Fíjate bien en sus capiteles tallados con cabezas; tienen algo hipnótico y un poco inquietante que te recuerda que estás en una tierra de tradiciones antiguas.
  • El Santuario de la Virgen de la Caridad: Situado en el Barrio de la Virgen, es el lugar de una de las procesiones más queridas. Cuenta la leyenda que los vecinos de Ruiloba hicieron una promesa a esta Virgen para librarse de una epidemia, y desde hace siglos cumplen su palabra bajando cada año en romería.
  • Las Minas de Udías: Este es el alma del municipio. Durante el siglo XIX y parte del XX, aquí se extraía zinc sin descanso. Hoy puedes recorrer la Vía Verde de Pelurgo (o Pilugo), que aprovecha el trazado del antiguo ferrocarril minero. Caminarás entre túneles y trincheras excavadas en la roca que te harán sentir como un operario de la Real Compañía Asturiana de Minas.
  • La Cueva de Rescaño: Udías es un paraíso subterráneo con más de 13 kilómetros de galerías exploradas. Aunque muchas son solo para expertos espeleólogos, el entorno de las antiguas minas (como el Pozo Peñamonteros) te da una idea de la magnitud del mundo que hay bajo tus pies.
  • El Monte Corona: Parte de este gran bosque (uno de los más importantes de Cantabria) pertenece a Udías. Piérdete por sus pistas forestales rodeado de robles y acebos. Es el lugar perfecto para resetear la mente antes de volver al asfalto.
  • Consejo de explorador: No te vayas sin visitar la Ermita de San Nicolás en La Hayuela, donde se encuentra una necrópolis antigua. Y si el hambre aprieta, en cualquiera de los pueblos del valle encontrarás ese cocido montañés que te devuelve la vida tras una jornada de caminata.

Enlace exterior con más información

Turruncún – Ficha

Lugares con fenómenos paranormales

0052 Turruncún - La Rioja

Descubre Turruncún, un fascinante pueblo fantasma ubicado en La Rioja, que fue abandonado a finales de los años 80 tras el declive de la minería. Este enclave, envuelto en leyendas de profanación y un ambiente espectral, se ha convertido en un punto de atracción para aquellos que buscan experiencias únicas y misteriosas. Los visitantes a menudo reportan sensaciones de presencia y un aura de «misterio» que envuelve cada rincón de este lugar, convirtiéndolo en un destino ideal para los amantes de la historia oculta y la fotografía de lugares abandonados. Explora sus ruinas y déjate llevar por la energía purgatorial que emana de sus calles desiertas, donde cada sombra cuenta una historia y cada imagen captura la esencia de un pasado que aún resuena en el aire. Turruncún no es solo un destino, es una experiencia que te invita a conectar con lo desconocido y a descubrir los secretos que yacen en el silencio de sus paredes.

Ruta hacia Turruncún (El Eco de la Piedra)

El pueblo se asienta en la falda de la majestuosa Peña Isasa, en una zona de transición entre el valle del Cidacos y la Rioja Baja.

  • Desde Logroño: Toma la LR-134 hacia Calahorra y luego la LR-123 en dirección a Arnedo y Cervera del Río Alhama. El pueblo abandonado se encuentra a unos 10 km de Arnedo, a pie de la misma carretera LR-123. Es un viaje de unos 50 minutos.
  • Desde Arnedo: Sigue la LR-123 hacia el sur. Verás el Área Recreativa de Turruncún a la derecha de la carretera. Es el punto de entrada perfecto.
  • El acceso final: Aparca en el área recreativa. Desde allí, una pista forestal te lleva en apenas unos minutos caminando hasta el esqueleto del pueblo. Es una incursión fácil pero visualmente impactante.

Notas de ruta y muros que hablan

  • El Origen del Nombre: La leyenda local cuenta que el nombre nació del sonido de una piedra rodando desde lo alto de Peña Isasa. Al rebotar, la piedra decía «turrún-turrún» y al golpear los salientes «cún-cún». Es un topónimo onomatopéyico que define perfectamente la soledad mineral del lugar.
  • El Terremoto de 1929: Turruncún no solo murió por la emigración. En febrero de 1929 sufrió un seísmo de 5,1 grados con epicentro en la misma plaza del pueblo. La sacudida fue tan fuerte que se sintió en Logroño y Navarra, destruyendo gran parte de las viviendas y acelerando el declive de una comunidad que llegó a tener más de 300 vecinos.
  • La Iglesia de Santa María: Es la silueta que domina el horizonte. De estilo mudéjar y con orígenes en el siglo XV, su torre exenta (separada de la nave) sigue en pie desafiando al tiempo. En su interior, el suelo profanado y los restos de antiguas sepulturas han alimentado historias sobre apariciones y luces extrañas que han atraído a investigadores del misterio.
  • La Escuela «Nueva»: Uno de los edificios más melancólicos es la escuela, construida en 1965 cuando el pueblo ya estaba en las últimas. Se inauguró con gran esperanza, pero apenas tuvo alumnos; hoy es un bloque de hormigón vacío que simboliza el fracaso del desarrollo frente a la despoblación.
  • Tierra de Dinosaurios: Estás en pleno territorio de icnitas. Muy cerca de Turruncún, en la ruta hacia Enciso, puedes encontrar huellas de dinosaurios que habitaron estas tierras hace millones de años. Es un viaje en el tiempo que va desde la prehistoria hasta el colapso rural del siglo XX.
  • Logística de explorador: El acceso a las ruinas es libre, pero ten mucho cuidado: los techos de adobe y los muros de piedra están muy deteriorados y hay riesgo real de derrumbes. No entres en los edificios que parezcan inestables.
  • Consejo de explorador: La mejor experiencia es subir desde el pueblo hacia la cima de Peña Isasa. Desde allí arriba, con el viento soplando fuerte, las ruinas de Turruncún parecen un pequeño juguete roto olvidado en mitad del monte. Al bajar, nada como recuperar fuerzas en Arnedo con unas «fardelejos» (dulces típicos) o visitando sus famosas cuevas.

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