- Texto: Cristina Mª Menéndez Maldonado
- Fotos: Gerson A. de Sousa Oliveira
Publicado en Más Allá de la Ciencia nº 57 (El presente artículo para Iberia Mágica es un extracto de dicho reportaje)
La ciudad jienense de Úbeda, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad en 2003 por la UNESCO, aún tiene mucho por lo que sorprender. En 2010 vio la luz, después de siglos bajo los escombros, lo que para algunos expertos podría ser una sinagoga judía de los siglos X o XI. Un enclave mágico, un retorno al pasado de las tres culturas -judía, cristiana y musulmana.
Los vecinos de la calle Rojas de Úbeda, nunca imaginaron que escondida entre sus paredes, bajo sus casas, entre los muros de una peluquería, dormía una Sinagoga de más de 1000 años de antigüedad. Su puesta en valor en 2010 fue posible gracias a la Familia Crespo-López, que invirtió su patrimonio personal para sacar a la luz la Sinagoga del agua, variando el proyecto inicial, que quería convertir el espacio en un edificio de viviendas de lujo.
La Sinagoga del agua, cegada por escombros durante diez siglos, tiene todos los elementos propios de una construcción medieval de estas características: La sala de oración en la que se llevaban a cabo los rituales propios judíos, la azara o galería de mujeres, lugar que ocupaban estas durante las ceremonias, ocultas tras celosías, y el Mikvé o baño ritual, piscina sacra para la purificación, que contiene de manera natural agua de la tierra, que está ubicada a su vez dentro de una campana de piedra que los arqueólogos han datado en el Neolítico. Los hallazgos en el lugar, de columnas alienadas, capiteles con símbolos judíos como el árbol de la vida, la flor de lis, yeserías, juguetes, platos policromados con simbología hebrea, etc, ofrecen pistas de su historia más secreta.
Personalidades del mundo judío, literario, académico han visitado este enclave desde su inauguración, dejando constancia en el libro de visitas. La piedra, la luz, el agua se confabulan en una mezcla de belleza, silencio y magia. Cada año, durante el solsticio de verano, la Sinagoga del agua vive uno de los momentos más sagrados e impactantes. Los rayos del sol durante estas fechas, penetran a través de la puerta principal del edificio, atraviesan un lucernario que comunica la sala de oración con el baño ritual, y con lentitud descienden los siete escalones del Mikvé hasta tocar las aguas. Un momento extraordinario, que para los testigos de este acontecimiento sobrecoge y asombra. En la belleza de esta visión en la que la luz y el agua se tocan, el espacio habla sin palabras, al igual que ocurre en otros lugares del mundo, en los que la luz disuelve las sombras y muestra su fuerza, como Stonehenge, las pirámides mayas o en tantos otros lugares en España, cuyas piedras están alineadas hacia el amanecer o el ocaso en solsticios o equinoccios. ¿Cómo pudo ser preservado este lugar durante más de diez siglos? ¿Cuáles son las huellas de ese pasado detenido bajo las máscaras del tiempo? ¿Cómo nos hablan sus piedras, columnas, relieves, espacios, de este mágico enclave? …
En este juego de hallazgos, en el que faltaron las licencias de obra ni la supervisión del arqueólogo municipal, Rafael Lizcano-, el siete, número importante del judaísmo, sale a nuestro encuentro como guía y testigo de otro tiempo. Siete es el símbolo de la perfección y siete son también los cielos de acuerdo con la tradición judía, al igual que siete son las salas descubiertas hasta el momento, y siete los escalones que conducen al Mikvé o baño ritual judío de esta sinagoga. Además de Crespo, guardián e impulsor de esta iniciativa, en el proyecto participaron el arquitecto José Manuel Villar, el aparejador José Andrés López, el catedrático de Dibujo Técnico Baltasar Raya, el carpintero Alonso Fernández, el forjador Gaspar Lendinez y el maestro cantero José Muñoz Moreno, asesor del proyecto. Siete hombres que trabajaron infatigablemente para devolver a este lugar la memoria de lo que fue y así protegerlo del olvido.

MIRADAS EXPERTAS
Expertos interesados en el tema dieron su opinión al respecto en distintas publicaciones, como el doctor en Historia del Arte e Iconografía Pablo Jesús Lorite Cruz, que en su artículo sobre la situación y autenticidad de la sinagoga del Agua de Úbeda, publicado en la revista Clases historia, asegura: «La sinagoga del Agua es el caso de un edificio cegado tras su inutilización que se mantiene por ignorancia de su existencia». Y añade: «Hay una sala de oración, se conservan escaleras y columnas del segundo piso, correspondientes a una logia de mujeres orientada a la menorah, candelabro de siete brazos judío. La sala de rezo, diáfana, tiene 3 naves: la mayor, la central y la lateral. El mikvé, baño ritual, es una sacra piscina del tamaño de las comunes de la Edad Media, con escaleras (siete peldaños), que se utiliza para rituales de purificación».
Asimismo, el arquitecto Andrés Domingo López Rojas, en su tesis de fin de carrera, La sinagoga de los cerros, ya en segunda edición, explica detalladamente las razones que podrían confirmar que estamos ante una auténtica sinagoga judía: que tanto la sala principal como el Mikvé estén orientados hacia el Este, Jerusalén; la posible vivienda del rabino, que podría explicarse con el hallazgo de una cantina, llamada «sala de las tinajas», donde guardaban el vino, el aceite y los víveres, y que está muy cerca del lugar sagrado. Así mismo, José Almagro Alises, gran estudioso de la historia medieval de los Judíos y autor de numerosos artículos sobre el tema, no tuvo duda en afirmar que se trataba de una Sinagoga. «No existe Sinagoga sin galería de las mujeres»—afirma y añade «Uno de los símbolos que apoyan la autenticidad de la Sinagoga se encuentra en uno de sus capiteles, en el que aparece el lírio, símbolo de la pureza de la mujer hebrea»
Por su parte, Adela Tarifa comenta que «el edificio ejemplifica la multiculturalidad que existió en el pasado en las tierras de España».
La Sinagoga además, ha sido escenario de propuestas artísticas, musicales, presentaciones de libros, proyecciones de cine, conferencias, como la producida hace algunos años, con el apoyo del Ayuntamiento de Úbeda, sobre mujeres judías medievales, “Desde el silencio. El cortometraje «Desde el silencio. Mujeres judías en la España Medieval» trató de poner en valor la voz de las mujeres judías en el Medievo, que por su condición y circunstancias estuvieron aún más relegadas al silencio que sus coetáneas cristianas y musulmanas.
A través de imágenes con figurantes se recreó lo que fue su vida, sus quehaceres, sus rituales de purificación, de boda, sus canciones y paralelamente hablar de ellas y sus circunstancias a través de declarantes expertas como Mª Teresa Arias Bautista, historiadora medievalista y presidenta de la asociación ateneísta Clara Campoamor de Madrid, Violeta Varela, psicóloga de igualdad, la periodista Aurora de Andrés, la editora y escritora Mª Consuelo Altable, la investigadora en estudios sefarditas del CSIC Paloma Díaz-Más, la hebraísta Mª Antonia Bel y la musicóloga Virginia Sánchez.
SOLSTICIO DE VERANO
La primera sala, de las siete descubiertas, nos lleva a un espacio dedicado a la inquisición, lo que no deja de sorprender. Sin embargo, esta recreación tiene una razón de ser. Junto a la Sinagoga se encuentra una casa con el escudo de la inquisición y la arquitectura sugiere que ambos edificios pudieron estar conectados entre sí y que dicha vivienda, pudo ser en un principio del Rabino.
Tras esta sala encontramos la denominada “Puerta del Alma”, que da paso a la sala de oración, rematada de arcos y además hay un lucernario ahora cubierto con un cristal, que comunica este espacio con el baño ritual. En un piso superior encontramos la galería de mujeres, desde el cual ellas podían ver el culto sin ser vistas.

Junto a la puerta del alma hay unas escaleras que conducen a un laberinto con forma de media luna, que nos guía hasta el Mikvé o baño ritual, abrigado por una campana neolítica. El acceso al baño tiene 7 escalones y durante el solsticio de verano se produce un fenómeno mágico. A través del lucernario de la sala de oración, los primeros rayos del verano lo atraviesan y se proyectan sobre las aguas vivas del baño. Un impactante momento que no deja indiferente a nadie y que muchas personas, a lo largo de los años, han presenciado.
El experto en geobiología Daniel Rubio pudo constatar, en el documental “Lo visible y lo invisible” que durante el solsticio la energía del lugar, aumenta de modo impresionante; la red sagrada se activa. Dicha medición, a través del péndulo, determina las unidades bovis, con las que se establece la salud de un lugar.
Por su parte, para José Antonio Almagro Lechuga, experto en péndulo hebreo, no puede ser casual una estructura invisible tan potente, pues los lugares sagrados han sido sabiamente escogidos por su telurismo y sus flujos energéticos.
Así mismo para el vidente Ramón López Pérez en el punto donde se encuentra la puerta del Alma, percibió una pareja de judíos que lloraban tras haber sido expulsados, lo que enlaza con otras muchas sensibilidades percibidas en el lugar.
Para los judíos y sus ritos de purificación es muy importante que las aguas fluyan del interior de la tierra; aguas vivas que aún en pleno siglo XXI siguen fluyendo en el Mikvé y lo harían también en la antigüedad, tal vez con rituales paganos ligados al sagrado femenino.
✠ TEMPLARIOS EN ÚBEDA ✠
Para el investigador Agustín Palacios, no cabe duda de que la Orden del Temple dejó su huella en Úbeda, pues al parecer, la conocida Plaza del Primero de Mayo donde se establecieron los judíos, también tuvo cerca a los Templarios y hay varios símbolos, entre los que se encuentra la Cruz Paté en la torre de la Iglesia de San Pablo, que lo atestiguan. Hasta 1312 año de la abolición del Temple, este actuó como amortiguador de conflictos, por lo que a partir de ese momento se dieron cruentas persecuciones contra los judíos y esto llevaría, irremediablemente a la expulsión de los judíos en 1492.
LO VISIBLE Y LO INVISIBLE
En junio de 2024 tuvo lugar el estreno en Úbeda, en la Plazuela de la Judería, propiedad de la familia Crespo-López el documental sobre la Sinagoga del Agua, “Lo visible y lo invisible”, que contó con numerosos expertos en historia, arquitectura sagrada, geobiología, música, etc. En dicho documental se investigó el lugar desde diferentes perspectivas, lo que reveló interesantes conclusiones respecto de su ubicación, el solsticio de verano y la incidencia de su energía, así como la geometría de sus arcos y del Mikvé. Dicho documental fue premiado en la Muestra de Cine Internacional Astronómico, MICA, en 2024 y 2025 de Tenerife.
En la Sinagoga del agua, sus elementos se alinean para hacer funcionar su estructura, invisible a nuestros ojos, pero que es un verdadero atanor que conecta el cielo y la tierra. El espíritu y la materia, a través de un lenguaje vivo que nos habla con la piedra, el agua y la luz.
Cristina M.ª Menéndez Maldonado es periodista, guionista, escritora y locutora. Su experiencia abarca reportajes de investigación sobre ciencia, arquitectura, lugares mágicos desde hace más de 10 años. Es guionista y directora del premiado cortometraje "Desde el silencio", actualmente también colabora con Iberia Mágica.